SALAMANCA
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A la izquierda, los 16 alumnos que se han formado durante un mes y medio para actuar como mediadores en el centro escolar Santísima Trinidad. A través de esta iniciativa, los escolares se dan cuenta de la importancia del diálogo para solucionar los conflictos / (Foto: LADOIRE ) |
Última actualización 14/03/2009@23:13:27 GMT+1
Resolver los conflictos entre los alumnos sin necesidad de que intervenga un mayor. Éste es el objetivo del programa de mediación escolar puesto en marcha por el colegio Santísima Trinidad, donde un grupo de alumnos formados por el orientador del centro, Luis Miguel Mulas, dialogan con los estudiantes que han tenido un problema en la convivencia escolar a fin de resolver el conflicto, fomentando de esta manera la educación en valores.
Esmeralda Gómez
La mediación es un método para resolver conflictos que parte de la premisa de considerar que la violencia es el resultado de enfrentamientos que no se han canalizado adecuadamente. Los que apoyan esta iniciativa aseguran que el no verbalizar un conflicto genera una frustración que puede derivar en una agresión. La solución es la figura del mediador, que ayuda a las partes afectadas a llegar a un acuerdo.
En el centro, que ha implantado el programa de mediación escolar en este curso, 16 escolares (de Quinto de Primaria a Segundo de la ESO) se han formado durante un mes y medio para afrontar esta labor. Esta iniciativa consiste en que, ante un conflicto entre dos alumnos, el mediador, desde una posición objetiva, les ayuda a dialogar para acercar sus posturas y solucionar la disputa por ellos mismos, sin necesidad de que medie un docente ya que, en la mayoría de los casos, los castigos impuestos, de manera autoritaria, no siempre son aceptados por alguna de las partes, al considerarlos injustos, deteriorando aún más las relaciones entre sendos afectados.
Los mediadores trabajan en parejas con las partes afectadas en el conflicto. Para ello, los alumnos acuden a una sala habilitada en el centro donde los afectados y mediadores, se reúnen para resolver el conflicto. En el lugar, cada uno de los mediadores charlan con las partes por separado, dejando sacar a relucir las emociones “para que cada una dé su versión de lo que ha ocurrido”, detalla Mulas.
A continuación, en la fase conocida como Cuéntame, los alumnos relatan lo que desencadenó el problema entre ambos. De esta manera, la pareja de mediadores intenta conocer de manera exhaustiva lo que ha ocurrido eliminando todos los juicios de valor, que puedan desvirtual el acontecimiento en sí. Una vez que los mediadores conocen el conflicto, comienza la fase de búsqueda de soluciones donde cada una de las partes propone las que considera convenientes para que la relación mejore.
Tras llegar a un pacto, los alumnos en conflicto firman un contrato donde queda reflejado los acuerdos a los que han llegado, que posteriormente, entregan al mediador, quien realiza un seguimiento de los alumnos para comprobar si la mediación ha tenido buenos resultados o, por el contrario, deriva el caso al tutor para que tome medidas al respecto. Además, a los diez días de la mediación, que suele prolongarse como máximo durante dos sesiones, los mediadores reúnen a las partes para comprobar si se cumple lo acordado.Este primer año, el programa se ha implantado para los alumnos desde cuarto de Primaria hasta Segundo de la ESO. Al respecto, los estudiantes de Educación Secundaria tienen mayores problemas de convivencia; y los que acuden a pedir la ayuda de los mediadores lo hacen para resolver conflictos relacionados con insultos, falta de respeto, peleas e incluso algún caso de bulling (maltrato psicológico hacia un compañero). La confidencialidad, objetividad, mantener una actitud de tranquilidad, escuchar y transmitir confianza son otros de los rasgos que definen a un mediador escolar.
El centro tiene previsto ampliar el programa a los alumnos de tercero y cuarto de la ESO, que suelen ser los que más conflictos tienen y de mayor complejidad.