LOCAL
En la última jornada otras 580 personas ha firmado para defender la unidad del centro documental de la Guerra Civil
Última actualización 23/05/2004@00:00:00 GMT+1
La segunda jornada de recogida de firmas en defensa de la unidad del Archivo de la Guerra Civil volvió a contar con el apoyo de los salmantinos y visitantes, que se acercaron hasta el zaguán del Ayuntamiento para estampar su apoyo al centro. Pese a que la actividad solidaria tuvo que competir en horario con la boda real, todo un contrincante de peso, la afluencia de personas se convirtió en un goteo constante desde las 10.00 hasta las 14.00 horas de ayer.
De esta manera, y en tan sólo ocho horas totales de cuestación, 1.313 salmantinos han rubricado los folios que sirven para consolidar el apoyo ciudadano que reclamaba esta semana Julián Lanzarote, alcalde de Salamanca. «Es importante demostrar nuestro solidaridad con el Archivo y, sobre todo, que quede por escrito para que lo vean si hace falta en Cataluña», explica María José, una de las muchas personas que se daba cita bajo los arcos de la Plaza Mayor. «No sé si servirá para algo, pero por lo menos hay que intentar que no nos vuelvan a tomar por tontos», añade Andrés, otro firmante.
Asociación de Archiveros
Por otra parte, La Asociación de Archiveros de Castilla y León (Acal) mostró ayer su «malestar» por la polémica suscitada en torno al Archivo de la Guerra Civil de Salamanca y afirmó que el problema en torno al centro «ha sido alimentado con fines electorales por los grandes partidos políticos», quienes, a su juicio, «han utilizado la demagogia y el sentimentalismo manipulando y engañando al ciudadano y creando un enfrentamiento irresponsable entre comunidades autónomas».
El colectivo, que reúne a casi 240 archiveros vinculados no sólo a la región, apuntó a Ical que la polémica por los fondos del archivo se ha convertido en «un tema meramente político» por lo que piden que se resuelva «de manera política» ya que «el debate profesional ha sido suplantado y olvidado». De hecho, Acal denuncia que las juntas y comisiones técnicas que se han pronunciado sobre el problema, entre ellas, la Junta Superior de Archivos creada para el efecto, está formada casi en su totalidad por historiadores que son simplemente usuarios» de estos centros.
Luis Barreda