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Un 60% de primeras consultas. La hipersensibilidad más frecuente en Salamanca es a pólenes, aunque se dan casos a ácaros, alimentos o medicamentos, entre otros.
Última actualización 16/04/2010@23:20:38 GMT+1
EVA CAÑAS
El Servicio de Alergología del Complejo Asistencial de Salamanca atiende cada año a 4.000 nuevos pacientes de los cuales 2.400 son diagnosticados con algún tipo de alergia. Así lo confirma el máximo responsable de esta especialidad, Félix Lorente, que asegura que de forma anual va produciendose un incremento de casos, en torno a un 60% de los que ven por primera vez el equipo de médicos en sus consultas.
A los nuevos pacientes alérgicos hay que sumar los ya diagnosticados y que acuden a este servicio para las revisiones, y que cifran en más de 12.000 personas anuales el volumen de su actividad. Asimismo, de los 4.000 nuevos usuarios de Alergología, el 70% son adultos y un 30% de niños. Respecto al tipo de alergias, la más frecuente entre la población salmantina es a los pólenes, aunque hace décadas la tendencia habitual en la provincia era tener hipersensibilidad a los ácaros, como así confirman desde este servicio. Pero existe otro tipo de alergias, como a diferentes alérgenos inhalados, medicamentos, alimentos o por contacto con distintas sustancias, etc.
Por épocas del año, la primavera supone un problema de salud para muchos de los alérgicos a los pólenes que incluso tienen que recurrir a un tratamiento farmacológico para poder desempeñar sus actividades cotidianas con normalidad. Los síntomas más frecuentes, recuerda Lorente, son los estornudos y el picor de ojos, pero en el peor de los casos aparecen las crisis de asma, tanto en adultos como en niños.
¿Cómo se presenta la situación este año? El jefe del Servicio de Alergología del Hospital confirma que hace dos semana aparecieron los primeros pólenes, “pero en cuanto comenzó a llover desaparecieron”. Pero Lorente tampoco se a través a evaluar la situación de los próximos meses antes de la llegada del verano. “El problema está en las previsiones meteorológicas a largo plazo, difíciles de conocer”, apunta.
Este especialista considera que esta primavera puede ser delicada para los alérgicos a los pólenes ya que durante el invierno ha llovido bastante, “el campo está encharcado y como haga 15 días de calor crecerá mucha vegetación y polen”. Pero Félix Lorente advierte que esa circunstancia se dará si suben las temperaturas y no llueve. De todas formas, este alergólogo prevé “una primavera mala para estos alérgicos”.
De cumplirse estos pronósticos, las Urgencias del Complejo Asistencial sí que ven incrementada la demanda de pacientes con alergia al polen y crisis de asma. “Excepto los dos últimos años, cada primavera hay personas que acuden a Urgencias con asma, e incluso llegaban a agotarse las mascarillas y este año podría ser uno de ellos”, concluye Lorente. Los peores días para los alérgicos son los momentos previos a una tormenta, “en los que se remueve el aire y con él los pólenes, en general, perjudican los cambios atmosféricos”, asegura este especialista.
Por otra parte, este servicio tiene previsto incorporar una nueva técnica para detectar alergias en la población, y aunque en un principio iba a adquirirse en octubre de 2009, se está retrasando debido a la coyuntura económica. Lorente confía en que a corto plazo ya cuente con este nuevo sistema a través del cual se estudian 106 alérgenos con una gota de sangre. De hecho, cree que el concurso público para adquirirla saldrá en breve. Con esta nueva técnica, precisan en este servicio, “se consigue tener una radiografía de la persona en cuanto a su situación alérgica más amplia y con muy poquita muestra”.
Otra de las tareas de Alergología se centra en la medición de pólenes a través de dos estaciones especiales ubicadas en dos zonas de la capital, en concreto, en la calle Toro y junto a la Facultad de Farmacia, en el Campus Miguel de Unamuno. Este año se ha incorporado una nueva en Béjar, aunque no es controlada desde este servicio del Hospital.