LOCAL
El ‘primer espada’ de los populares promete «vigilar y no callar nada» y enumera proyectos «que quedaron en nada» como la depuradora o las autovías de la provincia
Última actualización 17/03/2004@00:00:00 GMT+1
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| El Partido Socialistas hereda el Plan de Infraestructuras 2000-2007 en el que se incluye la conversión de todos los kilómetros de la región en autovías, en especial la Nacional 501 |
El triunfo de José Luis Rodríguez Zapatero en los comicios electorales del 14-M ponen sobre el tapete con más fuerza que nunca los ambiciosos compromisos asumidos antes y durante la campaña electoral por parte de los candidatos del PSOE. Los rivales políticos de ‘ZP’, aunque otorgan un voto de confianza, no han dudado en recordar aquellos otros proyectos de la etapa de Gobierno socialista (1982-1996) que, de haberse hecho realidad, hubieran dado un importante empujón económico y social a Castilla y León y, en concreto, a Salamanca.
El primero de los recordatorios atañe al capítulo de infraestructuras. Los socialistas heredan del anterior gobierno popular el Plan de Infraestructuras 2000-07 –con una inversión en la región de más de mil millones de euros, frente a los 248 del año 1996 y que ha permitido romper el aislamiento de la provincia de la red viaria de alta capacidad–, en el que se incluye la esperada autovía a Madrid. Los socialistas han puesto fecha: 2008.
La consecución del enlace entre Salamanca-Oporto, a través de Aveiro, del tren de Alta Velocidad Europea (AVE) fue uno de los logros del Ministerio de Fomento que ahora el PSOE deberá hacer realidad. Proyecto que también tiene fecha, en este caso, 2015. Sin embargo, desde varios frentes recuerdan que el PSOE hizo un flaco favor a la provincia en materia ferroviaria al desmantelar gran parte del mapa de las líneas férreas de la provincia.
El empleo, primer escollo
Empleo será otro de los grandes retos del PSOE. En contra, las cifras desesperanzadoras que dejaron a su marcha del Gobierno. Sin embargo, desde Ferraz se ha insistido mucho en la intención de dotar a la zona oeste de Salamanca con cerca de 80.000 empleos, de los que 12.000 serán de corte público. Estas cifras no son tomadas en serio en el seno del Partido Popular, donde sus líderes califican la propuesta de «carta a los reyes magos».
Por su parte, Julián Lanzarote, alcalde de Salamanca, es cauto ante el cambio político en el Gobierno central y promete «otorgar el beneficio de la duda» al Partido Socialista acerca del cumplimiento de sus propuestas. «Han elaborado un programa muy específico para la provincia de Salamanca que ya hemos recopilado convenientemente», explica el primer edil a TRIBUNA. Asegura que permanecerán «vigilantes» durante los próximos cuatro años. Y es que, Lanzarote no puede evitar poner en duda las «enormes y maravillosas iniacitivas que han lanzado durante la campaña». De tal modo, recuerda varios «episodios de insatisfacción de los salmantinos» que pasan por los capítulos en los que el PSOE no cumplió –a su parecer–, la promesas sobre las que ganó los comicios anteriores a 1996.
El presidente del Partido Popular en Salamanca asegura que serán «muy respetuosos» con el nuevo Gobierno central. Prometen ser «explícitos y exigentes» en sus manifestaciones públicas pero afirman ir «a por todas en los próximos cuatro años». Esto significa revisar con lupa cada proyecto –y por supuesto, sus fechas y presupuesto–, «por el bien de los salmantinos».
Lanzarote no duda en reconocer que el PSOE «ha llegado de casualidad al Gobierno de España tras años en los que esta formación no cumplió nunca lo que prometió para la provincia de Salamanca». Asimismo, critica «aunque no deje de ser una anécdota», que el PSOE haya retirado de su página web el programa electoral que les acompañó durante los últimos meses. Y es que, ante la duda, prefiere ser cauto antes que descuidado.
Luis Barreda / Isabel Rodríguez