LOCAL
CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE VÍCTIMAS DEL TERRORISMO
Última actualización 07/02/2010@23:29:13 GMT+1
J. ROMERO
Entrevistar al capitán de Infantería Juan José Aliste supone una lección de vida. Acompañado de su mujer, repasa, mientras degusta un café y charla con el fotógrafo de TRIBUNA sobre el objetivo de su cámara, lo que supone ser víctima del terrorismo. Natural de Ribas de Aliste (Zamora), la vida le tenía reservado un giro de 180 grados en la mañana del 10 de noviembre de 1995. Cuando tenía cuarenta años, una bomba de ETA destrozó su vehículo y le causó heridas muy graves perdiendo sus dos piernas, pero salvó su vida. Casi quince años después, Aliste “sigue adelante”, como repite en varias ocasiones en esta entrevista, recorriendo con entereza el único camino que los terroristas le dejaron abierto y disfrutando, pese a todo, de la vida, de sus pájaros, de su afición por la lectura, de su mujer y de sus tres hijos, dos de ellos ya independizados.
¿Cómo se encuentra hoy Juan José Aliste?
Como todo el mundo, unos días bien y otros mal, según sople el viento, pero en general me siento bien.
¿Y su familia?
Bueno, eso lo tendrían que decir ellos. Están como todas las familias normales.
¿La gente le sigue reconociendo en la calle?
Por suerte o por desgracia, como Salamanca es una ciudad relativamente pequeña, todo el mundo se conoce y, en estos casos, un poco más.
¿Qué le comenta la gente cuando se para en la calle para hablarle?
Me dan ánimos. Y si la gente te da ánimos, tú como mínimo no te puedes quedar atrás y tienes que seguir adelante.
¿Agradece esos ánimos?
Sí, siempre se agradecen por muy pequeño que sea lo que te dicen. Siempre supone una satisfacción que se acuerden de ti y te den ánimos para poder seguir adelante.
En los últimos años resulta frecuente verlo asistir a actos militares. ¿Sigue siendo su segunda casa el Ejército?
Era mi vida, nunca puedes echarlo de ella y agradezco que el Ejército, la Guardia Civil y también la Policía me sigan invitando a sus actos.
¿Cómo es su día a día?
Como el de cualquier persona normal que no tenga unas obligaciones laborales, y en mi situación de retirado. O te buscas algunas ‘cosillas’ con las que entretener el día o te vas amuermando y no sales de casa. Me gustan los pájaros, tengo alguno, y los animales. También me gusta bastante leer, libros suaves, de evasión, con los que no tenga que romperme el coco.
¿Cómo se supera un atentado, de dónde saca tanta entereza física y moral?
No creo que sea una cuestión de fuerza, es que no te queda más remedio. Cuando vas por una calle y sólo tienes una dirección, no tienes ningún problema, sabes que tienes un camino que seguir. Que tengas unos días mejores o peores, pues para eso está a mi lado mi familia para que me den una patada en el culo y siga para adelante, no todo es jauja. Pero eso nos pasa a todas las personas. Quizás también es aceptar lo que tienes y seguir para adelante.
Esta semana Salamanca albergará el VI Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo. ¿Asistirá a este evento?
Sí. Aparte de ser en Salamanca, no podemos faltar a él. La mayoría de las víctimas salmantinas del terrorismo estaremos en el congreso.
¿Agradecen la organización de este tipo de iniciativas?
Sí, son agradecidos porque sirven para cambiar cosas, aparte de para que las víctimas puedan intercambiar impresiones. La CEU está haciendo una gran labor para que las generaciones futuras nos recuerden. El tiempo cura muchas cosas pero el pueblo llano no olvida. El trabajo de la CEU está consiguiendo que no se olvide el terror que ha existido y que, por suerte, hay cada vez menos.
Ese olvido ya lo sufrieron las primeras víctimas del terrorismo, ¿no?
Ése es otro tema. En un momento determinado, las víctimas eran un cero a la izquierda y hoy, por suerte, cuentan con un reconocimiento en la sociedad que ha obligado a que los políticos lo hagan también. Tenemos que estar muy agradecidos a los ciudadanos y entidades como la CEU que ayudan a que esto sea así.
En esa línea de reconocimiento muchas localidades están poniendo nombres de víctimas del terrorismo a sus calles.
A cada uno le puede gustar más o menos. Ahí no entro. Personalmente, no es algo que me guste mucho.
¿Tiene mucho contacto con el resto de salmantinos que han sufrido el azote del terrorismo?
En Salamanca, quizás seamos de los que más en contacto estamos, y nos vemos con frecuencia. Todos los meses tenemos una reunión, nos tomamos un café y charlamos.
¿Es necesaria esa relación y unidad entre las víctimas?
Cada uno es un mundo. Uno se puede venir abajo y no darse cuenta y quedarse un poco atrás y eso es muy difícil sacar adelante. Que seamos amigos sirve para que esto no pase.
Al menos sí cuentan con un mayoritario apoyo de la sociedad, ¿no?
Hay una pequeña parte de la sociedad que aún no se ha dado cuenta de que el terrorismo no lleva a ninguna parte y de que se tiene que acabar.
¿Es optimista sobre que, al fin, se acabe esta lacra?
Soy optimista respecto a que si los gobernantes se ponen de acuerdo, se acabe con el terrorismo. En cuanto a que lo hagan ellos por su cuenta, no. El terrorismo es un gran negocio, se han metido en los últimos tiempos en la droga, es una mafia de la que viven muchos y actúa como una ONG terrorista que recibe apoyos.
¿Cree positivo el cambio de Gobierno en Ajuria Enea para acercarse a la paz en Euskadi y en toda España?
Era imprescindible y está siendo fundamental. La Policía autónoma vasca está actuando en la lucha antiterrorista como nunca antes lo habíamos visto. A ellos mismos les tenían que rechinar antes los dientes cuando no podían hacer nada.
¿Esa unidad política entre PP y PSOE en Euskadi es un modelo a seguir?
Yo creo que ha sido una unión obligada y demandada por la inmensa mayoría de la sociedad, pero los políticos hasta ahora no lo veían, pero bienvenido sea ese pacto en este momento.
¿El cambio político en Euskadi sigue entonces al producido en la sociedad que ya no se calla su rechazo a ETA?
Ésa es la gran suerte que tenemos, que la gente salga a la calle y no se esconda.
ETA se debilita pero surgen nuevas formas de terrorismo, como Al Qaeda, ¿cómo se acaba con este fenómeno?
Quizás sean el conocimiento y la educación los aspectos fundamentales, tanto en las personas como desde los centros educativos, que no se predique en ellos el terrorismo, como sucede en algunos centros coránicos.
¿Qué conclusiones debería tener el VI Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo?
Estos congresos sirven para poner en contacto a las víctimas y conocer cómo se las ayuda en otros países. Hay muchas personas que están peor que nosotros. La sociedad española, en general, está quizás un paso más adelante que otros países que sufren el terrorismo.