CULTURA
Poeta salmantino, fue una de las figuras destacadas de la literatura lírica, amigo de Tàpies, Cortázar, Octavio Paz o Juan Goytisolo. La exposición ‘José Miguel Ullán, visto y no visto’ es su memoria visual
Última actualización 29/01/2010@22:41:29 GMT+1
TRIBUNA
La exposición José-Miguel Ullán, visto y no visto recuerda en Barcelona la figura del poeta salmantino con un recorrido por los manuscritos de sus obras y sus trabajos junto a los artistas con quienes solía colaborar. Se podrá ver en el Círculo de Lectores hasta el 20 de marzo.
Dividida en dos salas, la muestra exhibe gran parte de los trabajos que realizó con artistas, entre los que destaca el libro Anular, con grabados de Antoni Tàpies, que puede verse por primera vez desplegado en toda su extensión, más de doce metros.
La segunda parte de la exposición recoge sus primeras ediciones, además de manuscritos de algunos de sus poemas, una selección de sus aportaciones al campo de la poesía “evidente”, y un particular conjunto de objetos de los que gustaba rodearse: bolas de cristal, piedras, máscaras y conchas.
Además, se exhiben sus famosos agrafismos (tintas, papeles, recortes, intervenciones), a medio camino entre el arte y la poesía visual. El escritor y ex ministro de Cultura, César Antonio Molina, amigo personal de Ullán, presentó ayer la muestra, destacando su faceta de “agitador cultural”, y recordó cómo en los inicios de la democracia llamó la atención de un público “cómplice que había estado con los ojos tapados durante muchos años”.
Molina también hizo referencia al suplemento Culturas, que Ullán fundó durante su etapa como subdirector del Diario16, y que, en su opinión no ha podido ser superado hasta ahora.
Amigo de escritores como Julio Cortázar, Octavio Paz y Juan Goytisolo, y de artistas, con quienes colaboró con frecuencia --Tàpies, Joan Miró, Eduardo Chillida--, Ullán (Salamanca, 1944 - Madrid, 2009) ha sido muchas veces eclipsado por su propio entorno.
“Éste no es un país generoso. Si lo fuera, ya no sería este país, por lo tanto no podemos esperar ninguna gratitud casi de nada”, dijo Molina, para quien esta exposición es una honrosa excepción.