LA GLORIETA
AL PITÓN CONTRARIO / MARIO JUÁREZ RESPONSABLE DE la SECCIÓN TAURINA DE TRIBUNA DE SALAMANCA
Última actualización 06/11/2009@23:33:23 GMT+1
Mientras que los últimos días el chorreo de rupturas, enamoramientos y apasionamientos no cesa tras ver las liquidaciones de la temporada, me apetece hablar de José Tomás.
La noticia ha pasado desapercibida para casi la mayoría, pero da la sensación de que analizada con mayor detalle, su planteamiento y estrategia para 2010, directa o indirectamente, tiene efectos colaterales.
El primero es el de Morante. Su amor y pasión de Sánchez Benito se acabó y se ha echado en brazos de Curro Vázquez. No se entiende, sinceramente, que hace ocho meses se llamasen perros judíos y que el apoderado del sevillano hablase de veto y que ahora celebren la Navidad en amor y compañía.
No se entiende salvo que se vaya un poco más allá. Morante, un torero genial como no ha habido casi ninguno, sigue sin arrastrar grandes masas. Mueve mucho, viste mucho, pero no arrastra partidarios ni pone la reventa a reventar. Cayetano tiene más tirón en taquilla. Y el tándem que van a formar este año entre los dos va a tener fuerza y tirón. Es otra manera de reivindicarse en taquilla. Por eso, visto el planteamiento de que José Tomás va a ir a las plazas y ferias grandes el año próximo, no es de extrañar que Morante quiera asegurarse gente. Y por tanto, billetes.
A nadie le ha extrañado que el sevillano y el salmantino se hayan dicho adiós muy buenas. Era lógico, viendo lo poco que se le han cuidado los toros al sevillano –valga de ejemplo el sobrero de Los Bayones que sorteó en Salamanca– y eso, en un torero como el de La Puebla, es pecado capital.
Tampoco ha sorprendido que José Tomás planifique una temporada con compromisos de mayor fuste y presencia en las plazas fuertes. Era lo que le faltaba desde su regreso y el mayor coladero de las críticas, aunque sus temporadas se basen en plazas de primera y segunda y no de tercera, como las de muchos que suman.
Sin embargo, la vuelta de tuerca y el anuncio, recién concluida la temporada, de su vuelta a Madrid y Bilbao y la intención de regresar a Sevilla marcan una estrategia distinta. Ahora que no hay forma de criticar por el supuesto suicidio cantado que muchos veían en sus actuaciones, ahora llega el momento de tapar otro flanco. Claro, que no han sido pocos los impedimentos para llevarlo a cabo. Por ejemplo, en Bilbao, donde la iniciativa del Cochero –que no la Junta Administrativa ni la empresa gestora– de celebrar su centenario a lo grande ha puesto a muchos a cavilar.
¿De verdad era tan imposible e insalvable que José Tomás hubiese toreado este año en Bilbao? ¿Tan caritativo se ha vuelto ahora? Quizá sólo era cosa de acercar un poco las partes y hacer caso omiso a las presiones.
Sea de la forma que sea, la buena noticia es que José Tomás va a afrontar un 2010 en tono mayor si en Sevilla le dejan, claro, porque las declaraciones de Valencia hablando de imposiciones y de que las intenciones son las mismas que otros años no hacen presagiar nada bueno. Pero ellos quedarán en evidencia. Ha quedado claro que José Tomás quiere ir. Otra cosa es que le dejen. Y sería bueno que así fuese, porque el pulso entre dos genios, tan distintos y tan complementarios, puede ser apasionante.