CAMPO
Babilafuente. La Comunidad hace un balance “regular” de su labor estos meses debido a los continuos problemas y espera una reunión con Seiasa para negociar quién asume el coste de las futuras obras
Última actualización 13/09/2009@22:16:17 GMT+1
Chema Díez
La Comunidad de Regantes de Babilafuente está a tan sólo unos días de finalizar la campaña de regadío y su valoración no pasa de “regular”. Así lo señaló el presidente, Ángel Sánchez, “porque con las 37 averías de diversa consideración que hemos tenido durante estos meses, no se puede decir otra cosa. Ha sido complicado luchar contra estos problemas durante tanto tiempo y esperemos que la campaña del año que viene sea mejor”.
La última gran avería que sufrieron los regantes tuvo lugar en la localidad salmantina de Huerta hace dos meses, y provocó la inundación del pueblo en toda su extensión, causando además el caos entre los habitantes de la zona.
Ese hecho supuso un punto de inflexión para la Comunidad, que desde ese momento mantuvo un encuentro con la Sociedad de Infraestructuras Agrarias y propietaria del canal, Seiasa, para buscar soluciones de cara al año que viene y lo que resta de éste.
Así, la determinación que se asumió fue reducir los turnos de riego y disminuir la presión en las tuberías para evitar una masiva rotura de tuberías, con un horario de 07.00 a 22.00 horas, que disminuyó los problemas de los profesionales y las averías eran de un carácter menor.
Además, aún faltan unos días para que termine lo más duro de la campaña, que tocará a su fin el día 30 de septiembre, y es ahora cuando a los regantes se les plantea un gran problema cuya solución no depende de ellos.
Por ello, la Comunidad, con su presidente a la cabeza, mantendrá un encuentro con Seiasa para negociar quién se hace cargo del importe de las reparaciones. En este sentido, Ángel Sánchez, presidente de los Regantes apuntó que tendrán que hablar con la sociedad propietaria del canal, Seiasa, “para dilucidar qué se va a hacer de cara a la campaña que viene, porque lo que está claro es que así no podemos seguir, porque son ya dos años muy malos, con muchos problemas y con los profesionales enfadados, algo que por otra parte, es normal, dada la situación”.
La empresa constructora del canal, Teconsa, según aseguraron fuentes a este diario, está pasando por graves problemas económicos y en estos momentos no podría hacer frente a las reparaciones de las tuberías dañadas, cerca de 18 kilómetros, cuyo importe total podría ascender hasta los dos millones de euros.
Hay que destacar también que la otra zona del canal, construida por otra empresa diferente y con tubos de uralita no ha tenido ninguna avería grave en el tiempo que lleva construido, y por ello, la idea de la Comunidad de Babilafuente es que se use el mismo material para el cambio de tuberías que se debe realizar al concluir la campaña.
Por último, el ánimo de los socios no existe, porque han visto que durante dos años no han podido ejercer su labor de irrigación de un modo correcto ante los continuos ‘parones’ a los que se han visto sometidos.