PROVINCIA
Ledesma / Fiestas del corpus
Última actualización 13/06/2009@22:30:32 GMT+1
Sin dormir. Así han pasado el viernes y el sábado los vecinos de Ledesma. El concierto de El Arrebato, que comenzó a las 00.30 se prolongó por dos horas, algo que agradecieron los cientos de jóvenes que acudieron, ya que en principio tenía contratada una hora de actuación.
F. M.
A continuación, una de las sorpresas de estas fiestas, una verbena que se prolongó hasta las 07.00 de la mañana de ayer sábado, la verdadera culpable de que los jóvenes no se dejaran caer en brazos de morfeo. Pero tanta culpa, o más, de la falta de sueño hay que echársela a las pandas.
Fueron más de 50 las que recorrieron las calles de la villa, que con sus camisetas de múltiples colores y con los sonidos de sus instrumentos recorrieron, cierto que en menor número que otros años debido al calor, la distancia que media entre el Prao la Villa y la plaza de toros.
A su paso por el Ayuntamiento, recibieron pañuelos y gorras blancas, único elemento cómun entre todos los miembros de las pandas, junto con las ganas de divertirse.
Las meriendas de la tarde fueron el momento de más tranquilidad del día, ya que por la mañana hubo encierro de los animales de la ganadería de Ignacio López-Chaves, que será toreados el lunes. Costó que los caballistas pudieran dominarlos –varios se escaparon– y más de uno se quedó con las ganas de ver una hermosa carrera.
Por la tarde, todos los vecinos volvieron al Prao de la Villa, donde el chupinazo anunció la salida de los toros. Algunos de los asistentes mostraron con valentía sus dotes de toreros y se atrevieron a dar unos muletazos, aunque fuera con pobres sombreros.
La animación volvió con la verbena de la noche. El Patio de Armas de la Fortaleza acogió una verbena con La Habana. Algunos pensaron por la tarde que el exceso de bochorno acabaría en tormenta, pero por suerte para los ledesminos, no se repitió lo del año pasado.