TOROS
Última actualización 23/05/2009@23:17:31 GMT+1
Qué pena da ver a la entrañable Zamora con el rumbo taurino perdido. Todo comenzó cuando hace varias semanas surgieron los primeros rumores sobre el futuro de su Feria de San Pedro con las gestiones convertidas en un barco sin rumbo perdido entre la desidia y un sospechoso interés para conceder la plaza a dedo.
Por medio quedan hasta intentos para trasladar la feria a una portátil (fuera de lógica), teniendo como tienen una magnífica plaza, junto a un montón de conjeturas sobre las que se cierne la sospecha de negros intereses que han acabado por lanzar la soga para ahorcar, taurinamente, ese rincón de Castilla.
Viví en Zamora un año y medio apasionante. De entonces quedó un recuerdo inolvidable hacia esa tierra en la que disfruto con toda pasión cuando vuelvo a pisar el marco monumental de sus calles, en un ambiente impregnado por la brisa del Duero que cautiva el espíritu de quien se abraza en el encuentro con una de las ciudades más hermosas de la vieja Iberia.
Son muchas las emociones al escribir de Zamora. Por eso me duele profundamente cuando alguien la mancilla. Tanto como cuando alguien patea el tesoro de la Fiesta, arte que goza de tantos adeptos en ese rincón, quienes convirtieron a la Tauromaquia en unos de sus emblemas.
En Zamora queda la leyenda de un gran torero. Del tesoro de la plaza de Toro, orgullo de la Fiesta. La herencia de emblemáticas ganaderías, como la de Villagodio, la de los Moleros o la base del emblemático encaste Vega-Villar. Y mucho más.
Por eso me duele tanto que el caciqueo se haya adueñado, taurinamente, de esa tierra y me huele muy mal que la plaza sea concedida a dedo a un empresario impuesto por el Ayuntamiento, sin consultar con nadie la posibilidad de buscar la variedad de otras alternativas.
El cartel que se barrunta es de ruina, lejos del esplendor y de cómo se debía conducir una feria a la que le falta tacto y guión, aunque el año pasado se hicieron bien. Nunca se puede olvidar que esa feria hay que programarla como imán de la afición local, junto a los aficionados de las vecinas provincias.
Nunca así. Por eso el naciente Foro es un alternativa para plantar cara al caciqueo. En caso contrario, a Zamora no le hacen falta antitaurinos. La matan sola.