SALAMANCA
Desde diciembre. El cambio operado por Real Decreto motiva un reguero de quejas por la nueva lectura bimensual de los contadores, real en el primer mes, y estimativa en el siguiente, a pagar mensualmente
Última actualización 04/02/2009@23:13:30 GMT+1
El Real Decreto impulsado por el Ministerio de Industria que obliga a las empresas eléctricas a facturar mensualmente desde diciembre del año pasado, ha espoleado el espíritu crítico de los usuarios y clientes en la capital, que se agolpan estos días en la oficina de Iberdrola –suministradora oficial de electricidad en la provincia– desde hace días, entre extrañados e intrigados por el saldo de la factura, resultado material de la logística desplegada por la empresa, porque la periodicidad de la lectura de los contadores sigue siendo bimensual para los clientes domésticos, con referencias dispares, el primer mes, se aplica una lectura real, y el segundo, una estimativa, la génesis de los problemas presentes.
A. R. L.
“En un mes me han cobrado casi la suma de la factura de dos, vamos, que en enero me han pasado un recibo de 40 euros, por los 60 que pagué en las dos mesualidades precedentes”, relataba una señora al salir del establecimiento ubicado en el paseo de Canalejas, aunque la indignación previa quedó reprimida por las explicaciones aportadas por los responsables de la empresa en la capital, argumentos repetidos ante la saciedad para alcanzar la consideración de denominador común ante el volumen de damnificados que, a mediodía de ayer, nutrían una fila india de una veintena de personas que alcanzaba la puerta del negocio a través del que opera la firma eléctrica en la ciudad.
Desde la empresa recuerdan que el segundo mes se factura con estimación atendiendo al consumo del mismo periodo del año anterior –en la actualidad, enero–, mientras que el tercer mes se factura de nuevo con lectura real y se resta la estimación que se facturó el mes anterior.
Además, merece reseñarse que “el recargo por exceso de consumo se aplica, de acuerdo a lo reglamentado, sólo cuando la factura se basa en lecturas reales, y nunca cuando la lectura es estimada, teniendo en cuenta en el cálculo su aplicación mensual equivalente –el valor en exceso sobre el equivalente a 500 kilovatio hora (kWh) mensuales se aplica a los días comprendidos entre las dos lecturas reales–, de forma que no se perjudique en ningún caso al consumidor”, precisan desde la compañía eléctrica a este diario para explicar la nueva dinámica.
“Venía a reclamar, pero, al final, voy a esperar al próximo mes para confirmar que ajustan la cantidad estimada, como reconocen”, advertía otro cliente a pie de tienda, al igual que otra pareja que reside de manera ocasional en la capital, y que la revisión puntual de las facturas sobresaltó hasta el punto de acudir a pedir explicaciones, “porque en 13 días he pagado la misma cantidad que Iberdrola me ha cobrado en el periodo de dos meses”.