PROVINCIA
Bienestar social
Última actualización 15/01/2009@22:36:21 GMT+1
La adjudicación del servicio de ayuda a domicilio ha abierto una brecha entre el equipo de Gobierno de La Salina y la oposición, quien ayer reiteró su rechazo por lo que consideran una acción realizada ‘‘de forma temeraria por el equipo de Gobierno’’, según manifestaba ayer el portavoz del Grupo Socialista en la Diputación provincial, Toribio Plaza.
Ana Pedrero
Acompañado por la diputada socialista de Bienestar Social, Elena Diego, Plaza reiteró que el PSOE no se opone ni a la prestación del servicio ni a la designación de la empresa adjudicataria, que responde a criterios profesionales. Sí incidió en que el modelo propuesto por el PP se aparta del del PSOE porque ‘‘no responde a la universalización del servicio ni termina con el problema de las listas de espera, ya que con este criterio es imposible tender al cien por cien de atención’’.
En cuanto al procedimiento de adjudicación del servicio –hay que recordar que se aprobó el pasado miércoles en un pleno extraordinario de caracter urgente–, Toribio Plaza afirmó que ‘el hecho más importante de la legislatura no se puede llevar de la forma que se ha llevado, cuando nosotros lo hemos demandado desde enero de 2008 hasta tres veces’’ y responsabilizó de forma directa a la presidenta de La Salina, Isabel Jiménez, de la ‘‘desidia y falta de compromiso de un equipo de Gobierno que no es capaz de dinamizar para que los asuntos provinciales se resuelvan en sus plazos’’. ‘‘Jugamos en prórroga’’, afirmó el portavoz socialista, que aprovechó su comparecencia para criticar la elaboración de los presupuestos. Así, expuso que la falta de dinero para aumentar la cobertura de la ayuda a domicilio ‘‘es consecuencia de las decisiones de unos, que priorizan invertir dos millones de euros en hacer una segunda planta de este edificio (La Salina), mientras que otros opinamos que lo que hay que priorizar es la cobertura al cien por cien de las personas’’. ‘‘De hecho –continuó–, nosotros propusimos modificar otras partidas, porque estas sí son las necesidades reales de los ciudadanos’’.
Mucho más tajante fue Elena Diego, quien manifestaba, como ciudadana y como política, que ‘‘es absolutamente triste que se celebren plenos como el último. No se pueden resolver en diez minutos asuntos que requieren otro tipo de proceso, que ha sido imposible porque se quedaban fuera de plazo’’. ‘‘Existe jurisprudencia –añadió– de no admitir este tipo de trámites. En el PSOE estamos cansados de esta forma de gobernar, de que no se haga el trabajo en sus plazos y todo lleve retraso’’.
Y metía el dedo en la llaga: ‘‘Que le pregunten a Evencia Juez cómo funciona esta casa y cómo se llevan las cosas en esta provincia’’.
En cuanto al evidente enfado de la presidenta en el último pleno al exponer el PSOE un caso puntual de un matrimonio separado en residencias distintas, Elena Diego afirmaba: ‘‘me parece muy bien que por primera vez se indignen ante algo, a ver si así hacen algo, porque la reacción de la presidenta y del diputado es de poca talla política, cuando al portavoz del PSOE se le acorraló en esta casa y se le llegó a increpar por sacar este asunto. Habría que preguntarse quién hace aquí demagogia. Señores del equipo de Gobierno: pónganse a trabajar y resuelvan los problemas de la gente’’.