Los dos rumanos detenidos por el atraco a una joyería pasaron ayer a disposición judicial, donde declararon en el juzgado de Instrucción número 2 de Salamanca por el espectacular robo de la joyería Cristal, en la Avenida Villamayor, y la posterior huida en taxi hasta Arroyo de la Encomienda, Valladolid, donde fueron detenidos.
C. M.
En su declaración ante el juez, sorprendentemente negaron cualquier vinculación con los hechos, y su defensa consistió en que las joyas aparecieron en el taxi que les llevaba, aludiendo a que “quizá pudo ser el taxista” (sic). El magistrado, no obstante, a la espera del juicio y de recuperar pruebas que resultarán claves para la investigación, como la grabación de las cámaras de seguridad de la joyería, ha decretado su ingreso incondicional en la prisión de Topas. Sin opción a fianza, tras la declaración fueron de nuevo trasladados a las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía, a la espera de que la Guardia Civil los trasladara al centro penitenciario.
Tras la valoración del botín recuperado por los efectivos policiales, éste se cifra en una cantidad que ronda los 151.600 euros, en cuanto al valor de las joyas sustraidas. Una cantidad a la que hay que sumar los 840 euros en efectivo que se llevaron del lugar de los hechos. Eso sí, al taxista le pagaron el traslado, 120 euros más, por adelantado.