SALAMANCA
Causa. Fuentes cercanas al caso atribuyen la decisión del Juzgado a “motivos de agenda”. Demanda. Las familias de las siete estudiantes reclaman al colegio 42.000 euros por tener que cambiarlas de centro
Última actualización 22/09/2008@23:30:47 GMT+1
La demanda que presentaron los padres de las siete niñas expulsadas del colegio Los Maristas tras participar en un espectáculo de ‘striptease’ durante las fiestas del centro aún tardará en resolverse. El juzgado de Plaza de Colón que el pasado 30 de mayo fijó la vista para pasado mañana, jueves, la ha retrasado sin fecha por “motivos de agenda” .
TRIBUNA
Así lo han confirmado a TRIBUNA fuentes cercanas al caso, que despertó una gran polémica en la comunidad educativa salmantina y tras el que las familias de las menores demandaron al colegio reclamando una indemnización total de 42.000 euros por los daños causados al tener que cambiar a sus hijas de colegio.
La demanda, según explicó el abogado de los padres, Félix Yagüe, se basa en varios puntos, entre los que destaca la “vulneración del derecho a la igualdad, porque se ha actuado de forma discriminatoria sobre unas alumnas respecto al grupo. Ante unos mismos hechos, no se han tomado las mismas medidas para todos los que participaron en ellos”, según apuntó el letrado de la parte demandante.
Los hechos se remontan a mayo de 2007 cuando, coincidiendo con las fiestas del colegio, diez chicas y siete chicos simularon el ‘striptease’ final de la película Full Monty, que había sido ensayado antes con conocimiento del colegio y en presencia del tutor, puesto que, según los padres, este espectáculo lleva realizándose varios años durante los festejos patronales del centro, con la condición de quedarse en pantalón corto y top. Pero en la pasada edición los 17 chicos acordaron quedarse en ropa interior, con la agravante de que la actuación fue grabada en vídeo y colgada posteriormente en internet, lo que provocó la protesta de algunos padres. La sorpresa de los progenitores vino cuando recibieron una misiva del colegio comunicándoles que, debido al incidente ocurrido, el centro había desestimado la matrícula de sus hijas, dejando sin ‘castigo’ a las otras 3 niñas y a los 7 niños que también participaron en el acto.
Trato discriminatorio
Por este motivo, en septiembre del pasado año, los padres presentaron una denuncia por discriminación sexual y por “vulneración del derecho a la igualdad, ya que se ha actuado de forma discriminatoria sobre unas alumnas respecto al grupo”, según explica el abogado, Félix Yagüe. “Ha sido un proceso de discriminación, porque todos los chicos estaban de acuerdo y sólo han echado a siete chicas de diez y a ningún chico, cuando la ropa interior era la misma y todos han hecho la misma coreografía”, afirma uno de los padres.
Desde la dirección del centro salmantino se apunta el deseo de que el juicio ahora pospuesto sirva “para aclarar lo sucedido”, aunque rechaza efectuar otras valoraciones para no aumentar la controversia generada por el caso.