OPINIÓN
A CONTRACORRIENTE - SARA G. PRIETO
Última actualización 05/09/2008@23:04:16 GMT+1
Supongo que cualquier persona que lleve años buscando el cuerpo de uno de sus familiares, asesinado en una guerra injusta, tendrá todo el derecho del mundo a encontrarlo para poder enterrarlo como Dios manda. Por eso no acabo de entender por qué les ha parecido tan mal a algunos que Garzón haya solicitado las listas de desaparecidos durante la Guerra Civil respondiendo al grito de auxilio de muchas familias desesperadas a las que poco les importa la venganza y sólo encontrar a los suyos. Si otros deciden ver más allá porque ellos sí pueden ir al cementerio siempre que les plazca a visitar a sus familiares es su problema. La Ley de la Memoria Histórica no se creó para resucitar los fantasmas del pasado, sino para ayudar a los que no salieron precisamente bien parados de la contienda y para borrar todo lo que recuerde el grave daño que se hizo. Si lo único que quiere Garzón es protagonismo, yo francamente lo desconozco, pero si su trabajo puede servir para aliviar el dolor de muchas personas, entonces que viva el egocentrismo. Lo que resulta intolerable es que de ahí salgan denuncias tan graves y subrealistas contra el juez de la Audiencia Nacional como un editorial en el que se asegura que si hubiese tenido tiempo para transcribir las cintas de los islamistas tal vez hubiera evitado el 11-M.