SUCESOS
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| Sobre estas líneas, el amplio dispositivo del SUMMA instalado en el lugar del siniestro para atender a los heridos. (Foto: / efe) |
Última actualización 20/08/2008@22:43:24 GMT+1
Agencias
La Comunidad de Madrid cifró, al cierre de esta edición, en 152 el número de fallecidos y más de una veintena de heridos en el accidente de un avión de la compañía Spanair en Barajas (Madrid), en el que viajaban 164 pasajeros, dos de ellos bebés, y nueve tripulantes, al parecer al salirse de la pista cuando despegaba.
El terrible siniestro tuvo lugar en el aeropuerto madrileño a las 14.45 horas cuando la aeronave modelo MD-82, con destino a Gran Canaria, chocó supuestamente con la pista durante la maniobra de despegue. Además, a pesar de que fueron recuperadas las cajas negras del aparato, se desconocen las causas del accidente del avión, que partía de Madrid hacia el archipiélago con una hora de retraso por una avería del indicador de la temperatura exterior del aparato, que fue reparado, aunque la hipótesis que toma fuerza es que minutos más tarde del despegue, se incendió del motor izquierdo y el avión se salió de la pista y colisionó contra el suelo, provocando un incendio en las inmediaciones de la pista 36 del aeropuerto.
El alcalde de Madrid, por su parte, aseguró que hay 27 supervivientes, varios de ellos en estado grave
Los heridos fueron trasladados a diferentes hospitales de la región, entre ellos, La Paz, Ramón y Cajal, 12 de Octubre, La Princesa, el Niño Jesús e Infanta Sofía.
Hasta el lugar del accidente se acercaron familiares de las víctimas para conocer de cerca el estado de sus allegados, en tanto que la Comunidad de Madrid y la Cruz Roja desplazaron hasta allí servicios de atención psicológica para ayudarles.
El titular del Juzgado de Instrucción número 11 Madrid, que se encontraba de guardia, se hizo cargo de la investigación de las causas del accidente y se desplazó hasta el aeropuerto al frente de una comisión judicial para proceder al levantamiento de los cadáveres.
Por su parte, familiares de las víctimas del vuelo Spanair JK5022 volaron desde Gran Canaria a Madrid en un avión facilitado por esta compañía, que también envió otra aeronave desde Palma de Mallorca con un equipo de trabajadores voluntarios de la compañía para reforzar el operativo de emergencia.
Las autoridades judiciales y policiales habilitaron dos pabellones de grandes dimensiones en IFEMA, uno de ellos destinado a la atención psicológica de los familiares de los fallecidos en el accidente aéreo y otro destinado a la identificación de los cadáveres.
En el pabellón número 6 alojaron a los cadáveres. Este recinto cuenta con una cámara refrigerada para almacenar los cuerpos sin vida, un segundo espacio para proceder a las autopsias y la identificación de los fallecidos y una tercera zona en la que trabajarán los efectivos de la policía científica destinados a reconocer a los cadáveres cuya identificación podría alargarse una semana.