SALAMANCA
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| Alrededor de 200 personas nutrieron la manifestación por las calles de la capital salmantina (Foto: / c. p.) |
Última actualización 28/06/2008@23:38:52 GMT+1
Más de 200 personas, según la organización, participaron ayer en la manifestación del Día del Orgullo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (LGTB), que arrancó en la plaza de la Constitución para recorrer el centro de la capital salmantina hasta la Plaza Mayor, donde los representantes de Iguales e Iguales de la Universidad de Salamanca (Usal), intentaron leer su manifiesto desde el balcón del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento, pero, una vez más, los funcionarios consistoriales lo impidieron, por lo que el escrito fue leído en el ágora.
C. s.
Pese a que bandera multicolor, símbolo de los colectivos LGTB, ondeó en el balcón durante todo el día, ni siquiera los concejales socialistas pudieron subir a sus dependencias en el Ayuntamiento, lo que para el portavoz de Iguales e Iguales de la Usal, Alejandro Alder, es un acto de “homofobia pura y dura” del Partido Popular salmantino, además de que también se prohibió la circulación del coche, que durante 10 años acompañó la manifestación del Día del Orgullo amenizando la fiesta.
“Dicen que son de centro y que defienden la igualdad entre las personas pero así demuestran que es mentira”, argumentó Alder, al tiempo que recordó que las organizaciones “hemos tendido la mano para que nos escuchen” e invitaron a los concejales populares a participar a los actos, que comenzaron al mediodía con el acto informativo Divulgando la Diversidad y que concluyeron con la fiesta en el Café Moderno Con V de Visibles por la noche.
Para los colectivos LGTB, estos problemas no son problemas de derechas o de izquierdas “sino del Partido Popular salmantino, porque han venido con nosotros muchos representantes” de numerosos ámbitos sociales, afirmó el portavoz de Iguales en Salamanca.
En este sentido, el Partido Comunista salmantino recordó que tiene “el honor de ser el primer partido de España que reivindicó la legalidad de las personas LGTB” en 1978, cuando presentó la enmienda a la proposición de Ley socialista para modificar la Ley de Peligrosidad Social, que se aprobó en tiempos en que, según aseguran desde el PCE, “Fraga encerraba en la cárcel a gays y lesbianas”.