SALAMANCA
Última actualización 28/06/2008@23:46:56 GMT+1
El próximo martes, primero del mes de julio, entran en vigor dos normas (el Real Decreto 1634/2006, de 29 de diciembre, y el 871/2007, de 29 de junio) por las que el Gobierno suprime la tarifa eléctrica nocturna, una medida que ha levantado demasiada polvareda en las últimas semanas, motivando indignación y desinformación en los enardecidos usuarios y beligerantes asociaciones de consumidores, y continuos matices por parte del Ejecutivo nacional ante una decisión antipopular que las empresas eléctricas han acatado sin más.
Alejandro r. l.
La suministradora oficial de electricidad en la provincia es Iberdrola, que cuantifica las altas en esta tarifa en 18.337 (270.000 clientes en toda la provincia), usuarios obligados por Ley a asumir nuevos contratos –los primeros cambios ya se han materializado desde comienzos de año en la adaptación a la nueva normativa–. La alternativa resulta más gravosa para los clientes, porque las compañías eléctricas han puesto en marcha una opción, bajo el epígrafe de Discriminación horaria, que supone una ampliación de las horas en las que se aplica este tipo de tarifa y una reducción de los descuentos aplicados, según fuentes de Iberdrola (la noche estará comprendida entre las 22.00 horas a 12,00 horas en invierno, mientras que en verano será desde las 23.00 horas y hasta las 13.00 horas). “La electricidad se carga desde las 23.00 horas hasta las 14.00 horas del día siguiente, pero se incrementa un 35% la penalización, cuando antes era del 3%”, subraya un afectado por la nueva normativa.
Horas valle
Por su parte, Iberdrola replica asegurando que “aunque los cambios puedan suponer un incremento en las facturas de los consumidores acogidos a la tarifa nocturna 2.0.N, estos no deberían ser nunca superiores al 7%”, según estimaciones realizadas por la Comisión Nacional de Energía en su informe 39/2006, “pudiendo incluso realizar descuentos para los consumidores que realicen un mayor esfuerzo para adecuarse a todas las nuevas discriminaciones horarias, dado que éstas amplían las horas valle –parte del día en que el consumo es menor–.
Por otro lado, el Ejecutivo central ha anunciado la pretensión de rebajar el coste de la electricidad a las personas que contraten menos de 3.000 vatios (W). Atendiendo a esta oferta, si un usuario limita a esa cantidad la potencia contratada, hay una serie de aparatos de los que deberá de prescindir, como la cocina eléctrica (de 3.500 a 7.000 W), o la calefacción eléctrica (entre 6.000 y 10.000 W). Todo esto sin contabilizar con el servicio que prestan aparatos tan comunes como una tostadora, un secador de pelo, una plancha o un radiador, porque, por ejemplo, hay que privarse del uso de tantos utensilios eléctricos para hacer funcionar una lavadora con 3.000 W de potencia contratada.
El número de contratos en la capital y provincia con una potencia igual o inferior a 3.000 W es de 63.870, mientras que en Castilla y León la suma asciende a 317.000 del total de clientes de la Comunidad: 1,5 millones.
Iberdrola insiste en que “ni le beneficia ni le perjudica esta medida”, que afectará, especialmente, a aquellas familias que han instalado acumuladores o equipamientos compatibles con la tarifa nocturna que camina hacia su extinción.
La demanda de información por parte de los usuarios afectados por la nueva normativa ha motivado en las últimas semanas el colapso de las líneas telefónicas de la sede de Iberdola en la capital. Por esta circunstancia, y como alternativa para no trabar el flujo de comunicación entre el cliente y la empresa, la compañía eléctrica ha habilitado un apartado de correos (504) para que los usuarios de la tarifa nocturna reflejen la nueva potencia que pretenden contratar en esta nueva etapa impuesta, amén de poder realizar la misma gestión a través de la página web de la compañía que preside el salmantino Ignacio Sánchez Galán.