DEPORTES
La unión, de cerca
Última actualización 21/05/2008@22:38:27 GMT+1
La Liga de Fútbol Profesional da por cerrado el plazo para la venta de plazas, deniega la moratoria de un mes solicitada por la Unión respecto a la fecha del 15 de mayo en la que habría que comunicar el comprador... y a Pascual parece aliviarle más que preocuparle. Cosas veredes.
Carlos Mateos
La notificación llegó en la tarde de ayer al club, aunque no pareció inmutar en demasía al presidente Pascual, que renuncia a cualquier otra petición ante la Liga o estamentos superiores: “Está zanjado el tema, no hay ninguna opción a la venta. Desde que nos hemos encontrado la notificación al entrar en las oficinas lo hemos descartado por completo”. Sorprende, cuando menos, que se solicitara esa moratoria sin que ahora se luche más por ella: “Sabíamos que era nuestra última opción, la solicitamos para ganar tiempo y apoyos en el círculo cercano al club, porque ésa ha sido siempre nuestra lucha. Ha habido llamadas, pero tampoco he tenido ninguna reunión seria, ni me he sentado con nadie con una oferta sobre la mesa para firmar. La venta de plaza era lo último que yo deseaba, aunque no niego que era una de las últimas puertas abiertas para solventar la deuda”, confirma Pascual.
Y, ¿ahora qué?: “Ahora a seguir aquí mientras se pueda, y a luchar por que entre todo el unioniomismo podamos aportar lo que necesitamos para seguir un año más. Tenemos que entender que es un punto de inflexión, que ahora la solución sí que está sólo y exclusivamente en nuestras manos. Nos lo jugamos a una carta, que más vale que sea buena. Puede salir cara o cruz, pero si remamos todos en la misma dirección, y estoy seguro que lo haremos, llevamos más gente al campo, las instituciones apoyan... la solución se encontrará entre nosotros”, sostiene Pascual.
El discurso de que renunciar a la venta suponía arriesgar el último activo de la Unión a un posible descenso deportivo o por impagos ya no convence al presidente: “Sigue siendo un activo del club”, se limita a decir. Al menos, eso sí, los servicios jurídicos del club entienden que si se cierra la puerta a la venta voluntaria también se cierra para la forzosa, solicitada por el abogado de Stelea: “Si no hay moratoria no hay ni para uno ni para otro (en referencia al letrado Builla. Al final, hasta nos puede venir bien que nos hayan negado esta opción”.
Un punto de inflexión, sí, pero que más que en el día de ayer se produjo en un incierto día en el que Pascual recibió también inciertas promesas. Ahora sólo falta que se cumplan.