SALAMANCA
Fase aguda. Los pacientes cuentan con un hospital de día, para 10-12 personas, y una zona ambulatoria.
Última actualización 16/05/2008@23:18:07 GMT+1
La primera Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria de Castilla y León, ubicada en la cuarta planta del Hospital Virgen de la Vega, atenderá cada año a una media de 50 pacientes y el seguimiento de 200 casos. Datos que precisó ayer el consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Francisco Javier Guisasola, durante la inauguración oficial de las nuevas instalaciones.
Eva Cañas
“Las unidades de este tipo presentan varias ventajas ya que pueden atender a todos aquellos enfermos que están en una fase aguda de la enfermedad y que no necesitan hospitalización y, por lo tanto, la terapéutica es mucho más compleja porque se alterna la parte de la medicina y la familiar”, precisa Guisasola.
Esta estructura asistencial ofrece diferentes tipos de tratamiento. Por un lado, el hospital de día, con un programa especial dirigido a 10-12 pacientes que tiene una duración de entre 2 y 3 meses durante todos los días de la semana, en un horario que se prolonga desde las 9.00 a las 18.00 horas. Los pacientes que acudan a esta unidad tendrán consultas especializadas de forma individual y familiar (grupos de padres), programas de comedor y talleres basados en terapias grupales que aborden aspectos nutricionales, psicológicos y ocupacionales.
El coordinador de esta unidad, David González Parra, precisa que el funcionamiento real del hospital de día comenzará el próximo lunes, “con el primero de los casos que atenderemos”. A lo largo de la última semana, el equipo de nueve profesionales que trabajan en dicha unidad se han centrado en ofrecer información a los afectados y sus familiares.
“Los trastornos de la conducta alimentaria más frecuentes son la anorexia y la bulimia en una franja de edad cada vez más amplia”, subraya el coordinador. Al respecto, precisa que los afectados por este trastorno tienen desde 10 años hasta más de 25. Asimismo, también se ha incremetado el porcentaje de varones con respecto a las mujeres, “con un caso por cada nueve féminas”, detalla González Parra.
El abordaje de las pacientes está estructurado en tres niveles: estabilización nutricional y preparación al cambio; intervención sobre los factores mantenedores del trastorno y la preparación al alta.
Otra de las partes asistenciales de la unidad es el ambulatorio intensivo, un programa de tratamiento de entre 4 y 5 meses destinado para 10-12 pacientes en un horario que se prolonga desde las 11.30 hasta las 14.00 horas, con consulta individual, familiar, talleres grupales de 90 minutos de duración y la posibilidad de realizar la comida en la unidad.
Por otra parte, en dicha unidad también se llevarán a cabo consultas externas, para la estabilización de la enfermedad de aquellos pacientes que ya han cumplido con un programa previo o la hospitalización completa en los casos más graves donde se produzca una descompensación aguda orgánica o psquiátrica, con seguimiento del equipo terapéutico de la unidad.
Para acceder a estos servicios, los pacientes tienen que ser derivados desde los equipos de salud mental o desde la unidad de hospitalización psiquiátrica que se someterán a un protocolo. En el hospital de día se incluyen acciones de psicoeducación sobre hábitos alimentarios.