SALAMANCA
Balance. Los comerciantes achacan la reducción de clientes a la contención del gasto de los salmantinos.
Última actualización 10/05/2008@23:27:44 GMT+1
Festivo. Las tiendas abren hoy con temor a que el mal tiempo frene las compras.
Aperturas de festivos:
domingo 11 de mayo
domingo 6 de julio
domingo 12 de octubre
lunes 8 de diciembre
domingo 21 de diciembre
S. G. P.
El pequeño y mediano comercio no levanta cabeza y en lo que va de año ha registrado un notable descenso de las ventas a causa de la temida crisis económica. La Asociación de Empresarios Salmantinos de Comercio (Aesco) cree que el temor a la llegada de una recesión “ha llevado a que el consumidor se lo piense aún más a la hora de gastar”, asegura el secretario general de Aesco, Emilio Checa.
Aesco recuerda que el pequeño y mediano comercio es un sector “muy sensible” que también se ha visto afectado por el cambio meteorológico. La ausencia de frío en invierno y el retraso de las altas temperaturas con la recién estrenada primavera ha llevado a que muchos comercios tengan en stock gran parte de las prendas de otras temporadas. “Esto supone una pérdida importante de beneficios no sólo porque no han vendido todas las partidas sino porque ocupan espacio en el almacén para traer lo nuevo”, asegura Checa, que recuerda además que un 60 por ciento de los comercios salmantinos pertenecen al sector textil o de calzado.
El mal tiempo también ha jugado una mala pasada al pequeño comercio que hoy abre sus puertas, en el cuarto domingo de apertura del año, y teme que la lluvia frene la afluencia de público. Todo lo contrario que las grandes superficies se verán beneficiadas por el mal tiempo ya que muchos consumidores optan por pasar la tarde visitando sus tiendas.El pequeño y mediano comercio espera como agua de mayo las rebajas de verano como la posibilidad de desprenderse de gran parte del estocaje que ha tenido que acumular en sus almacenes a causa de la caída en las ventas y el mal tiempo.
Como explican desde Aesco “los descuentos van a ser altos desde el inicio de la temporada para deshacerse de las prendas que no han podido vender”. De este modo, el comercio no obtendrá los beneficios esperados como ya ocurrió en enero donde se registro un descenso en las ventas de más de un 5% con respecto al pasado año.