CAMPO
Última actualización 22/02/2008@21:57:21 GMT+1
La consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, comprometió ayer 500 millones de euros para el desarrollo de diversas medidas orientadas al impulso de la industria agroalimentaria, entre las que citó un Plan de Promoción a nivel internacional cuyo objetivo esencial será duplicar los ingresos por exportaciones, de forma que pasen de 950 millones de euros anuales a los 1.900 millones de euros al final de esta legislatura.
La consejera realizó estas declaraciones instantes antes a la celebración de una reunión con representantes de los sindicatos CCOO y UGT con el propósito de compartir opiniones en temas en los que comparten intereses, referidos “fundamentalmente a la industria agroalimentaria y la financiación que desde la Junta se dirige a la implantación de nuevas industrias de este sector y su modernización”. “La industria agroalimentaria es la más importante del sector industrial de la Comunidad, que en este momento genera el valor añadido bruto industrial que se calcula en torno a un 25 por ciento y que gira en torno a los 8.000 millones de euros anuales, con más de 33.000 empleos y más de 3.000 establecimientos agroindustriales en Castilla y León”, puntualizó Clemente.
Agencias
Con estas cifras, la consejera aseguró que la industria agroalimentaria “tiene un potencial emergente de crecimiento por el que hay apostar y contar en todo momento con la colaboración de los agentes económicos y sociales”. En este contexto, transmitió el compromiso de la Consejería con el Observatorio de la Industria Agroalimentaria en el que trabajan los sindicatos en el marco de un convenio de colaboración y del que expresó su deseo de que esté “ligado a la creación de más empleos” en la región, de la mano de la promoción internacional en la que trabaja el Gobierno regional.
Remolacha
Por otra parte, la consejera adelantó que otro de los temas abordados en la reunión con los sindicatos sería la reestructuración del mercado del azúcar y los planes sociales que llevan aparejados las dos empresas que operan en Castilla y León, Azucarera Ebro y Acor. En este sentido, Clemente recordó que Acor trabaja desde marzo de 2006 en la recolocación del personal que estaba empleado en la fábrica de Valladolid y que Ebro ha presentado un plan social que supera los 20 millones de euros para la recolocación de personal, extinciones de contratos y jubilaciones anticipadas.
Clemente afirmó que la Consejería aprobó estos planes de reestructuración de Acor y Ebro a través de una orden con fecha del pasado viernes, día 15 de febrero. La consejera precisó que dentro de la reestructuración del sector existen diferentes planes específicos, como pueden ser uno social, medioambiental o de desmantelamiento de la fábrica, y que se ciñen a las exigencias de la reforma del azúcar marcadas por Bruselas. “En ese marco, la Junta ha exigido a Ebro que dentro de la reestructuración aproveche la posibilidad que recoge la normativa europea por apostar por el desarrollo rural y haya un proyecto de reindustrialización en Peñafiel”.
Según aclaró, ese compromiso está recogido en el Plan de Reestructuración pero no está desarrollado, por lo que no hay proyectos concretos que fijen de manera específica la reindustrialización de la zona. Finalmente, sobre la reciente propuesta manifestada por los sindicatos para implantar un parque empresarial en el terreno liberado en Peñafiel, Clemente evitó hacer una valoración concreta, aunque aseguró que es una posibilidad más y que no la descarta.