CAMPO
Concentración frente a la subdelegación del Gobierno en Salamanca
Última actualización 11/10/2007@00:00:00 GMT+1
Es “una vergüenza lo que está pasando, es una ruina total a la que se está llevando al sector”. Así de contundente se mostró ayer el coordinador regional de COAG, Aurelio Pérez, durante la concentración que celebró esta organización en Salamanca para protestar por la actual crisis que atraviesan los ganaderos y exigir al Gobierno que ponga en marcha una serie de medidas urgentes que eviten la ruina de muchas explotaciones.
Rosa María García
Alrededor de un centenar de ganaderos, convocados por COAG, se concentraron en la plaza de la Constitución de la capital charra, frente a la Subdelegación del Gobierno. Un acto ‘muy ruidoso’, en el que no faltó la presencia de animales de cada uno de los sectores que están en crisis: tres ovejas, dos terneros y dos lechones, junto a unos carteles en los que se podía ver la gran diferencia entre lo que cobra el ganadero y lo que paga el consumidor. Por ejemplo, el productor cobra 3,25 euros el kilo de vacuno de cebo, mientras que al consumidor lo mismo le cuesta 10,25 euros; en ovino, 5,20 euros lo que recibe el ganadero y 12 euros lo que paga el consumiro; y, en porcino, 0,99 euros cobra el ganadero y casi 7 euros paga el consumidor.
Junto a la representación ganadera a todo esto, varias pancartas: ‘Desacoplamiento de las ayudas PAC + eliminación de la intervención = ruina de los ganaderos’, ‘Precios dignos para los ganaderos’ y ‘Víctimas de los precios abusivos de la distribución y la industria’.
“Queremos lanzar un mensaje tanto al MAPA como al Gobierno de España para que tome conciencia de la actual situación de crisis que están sufriendo lo sectores ganaderos”, explicó Aurelio Pérez al inicio del acto de protesta. Por una parte, añadió, “tenemos el incremento de los costes de producción derivado del aumento que ha tenido y, en muchos casos de un aumento especulativo, el precio de los cereales en el mercado internacional; y, por otra parte, la bajada de precios de las producciones, la venta de carne o de los productos que tenemos en las explotaciones, de cara al mercado”. Unas bajadas que han sido “exageradas, rondando los 60-70 céntimos en el vacuno de carne con respecto al kilo y en una situación de quiebra total en la que se encuentran otros sectores de producción, como puede ser el ovino, tanto de leche como de carne, así como la crisis por la que pasa el sector porcino”. COAG une a estos tres sectores que “tienen una situación común de subida de los costes de producción y bajada de sus productos, pero es evidente que tenemos que hacer planteamientos distintos”, afirmó Pérez.
Esta situación de crisis, explicó, “necesita unos planteamientos o soluciones de choque, que deben in encaminadas a ayudas directas a los agricultores, a retrasar los préstamos o dejar un año de carencia para que los que se acogieron ayudas de 2005, que puedan tener acceso a nuevos préstamos para poder soportar esta crisis actual, y que se articulen mecanismos necesarios para que los mercados se revitalicen y podamos adquirir unos precios rentables en nuestras explotaciones”. Para eso es necesario, dijo, que “tengamos una Administración que abogue directamente por una Ley de Interprofesionales que nos sirva de verdad al sector”. Es necesario también que los observatorios de precios “funcionen de verdad, tener un marco de que no estén funcionando de cara a la galería, sino buscando cuáles problemas y dándole soluciones”.
“No vamos a aceptar que se nos haya culpado a los agricultores y ganaderos de que la subida de los precios de la compra haya sido como consecuencia de la subida de los cereales. No es cierto. Pedimos un poco de valentía a este Gobierno y le decimos que enmarque una nueva ley que exija el doble etiquetado en los productos, para que de esa manera sepan los consumidores realmente cuánto pagan por un producto en las superficies comerciales y cuánto cobra un agricultor o un ganado; ahí se verían grandes diferencias y es una vergüenza el diferencial económico que se está produciendo entre el productor y el consumidor”.
En esta línea, el Gobierno “debería poner en marcha una Ley de Comercio, que desde COAG venimos exigiendo durante muchos años. Una Ley de Comercio que regule todas estas situaciones, que hable de los márgenes comerciales, que aclare dónde están esos márgenes y que aclare en realidad quién está cosechando en el sector agrarios, porque quienes cosechan de verdad son los intermediarios a quienes les ha entregado el Gobierno esa posibilidad con las nuevas políticas agrarias, que han llevado consigo un desacoplamiento de las ayudas y una liberalización total de los mercados”.
Apuesta por la intervención
COAG denuncia que la falta de regularización de los mercados y el desmantelamiento de los mecanismos de intervención “nos ha llevado a entregarle al capital privado y a las grandes multinacionales y superficies el poder de manipular todo lo que son el mantenimiento y abastecimiento con todos los productos. Eso ha producido una subidas que no son los agricultores los que se han beneficiado de ellas, se están beneficiando los intermediarios, las grandes multinacionales que están jugando, especulando con los cereales y están perjudicando de manera importantísima a todo el sector ganadero”.
Pérez anunció que COAG se ha planteado hacer movilizaciones por todo el Estado. “No pararán aquí, sino que terminarán en Madrid, frente al MAPA, reivindicando soluciones para estos sectores, porque no podemos consentir que un Gobierno entregue al mercado libre toda la cuestión de la alimentación y el abastecimiento. Hemos dicho que con la comida no se juega y hoy se está jugando con la comida, en favor de las multinacionales y del capital, dando prioridad a esa situación y dejando en un segundo plano la importancia de la calidad y de los consumidores”. Y en el medio “se pone a los agricultores, que sólo falta tacharles de terroristas, en la actuación que se está tomando con ellos. Es una vergüenza lo que está pasando, es una ruina total a la que estamos llevando al sector”, afirmó, y advirtió que “el ganadero que se marcha no vuelve, estamos hablando de una despoblación total y de una descapitalización total de los sectores ganaderos fruto de unas políticas nefastas, basadas desacoplamiento total de las ayudas y el desmantelamiento de todos los mecanismos de intervención tanto cereales como ganaderos”.
“Es una situación insostenible que hay que corregir. Hoy lo que planteamos son esas primeras medidas de choque necesarias para afrontar la crisis de inmediato y un posicionamiento de cara a la reforma de la PAC de 2008, basada en el desacoplamiento de las ayudas y el desmantelamiento total de mecanismos de intervención, con lo que nosotros estamos totalmente en contra”, concluyó.