SALAMANCA
500 DÍAS DE NORMATIVA
Última actualización 07/07/2007@00:00:00 GMT+1
 |
| En la mayoría de locales del sector hostelero se permite fumar en sus instalaciones (Foto: Formigo) |
La Ley Antibaco ya ha cumplido sus primeros 500 días de vida.
EVA CAÑAS
En el sector hostelero de la ciudad apenas se ha notado cambio ya que en la mayoría de los locales el humo sigue presente y los clientes apenas han notado las prohibiciones.
En el caso de los establecimientos hosteleros con menos de cien metros cuadrados, a los que la normativa permitía elegir la situación del mismo, libre o no de humos, la mayoría de bares, caferías y restaurantes salmantinos optó por colgar el cartel de ‘Se permite fumar’. En un primer momento, algunos de ellos se animaron a prohibir encender cigarrillos en su interior, pero al ver un descenso en el número de clientes volvieron a cambiar la elección.
Pero sin duda, los más afectados por esta normativa han sido los propietarios de los establecimientos de más de cien metros cuadrados, obligados a separar físicamente las zonas de fumadores y de no fumadores, con tabiques o mamparas desde el techo al suelo con puerta incorporada.
Para poder llevar a cabo esta reforma de una manera progresiva, el Gobierno permitió una moratoria de ocho meses para que los locales afectados se adecuasen a la Ley. Pero pasado ese tiempo hace ya más de nueve meses, algunos locales siguen sin adaptarse debidamente.
Tras contactar con diversos restaurantes de más de cien metros cuadrados de la ciudad, la situación es muy dispar. En algunos casos reconocen que existe una separación entre los salones de fumadores y no fumadores, pero no física, sino a través de mamparas que permiten la entrada de humo de otras zonas del restaurante o sin una puerta de por medio.
Los más privilegiados, que ya contaban con diferentes salones separados físicamente, no han tenido que realizar ninguna obra. Éste es el caso del restaurante Cuzco, que según detalla su propietario, Agustín Criado, en su local existe una salón de 35 plazas para fumadores y otro de 60 para los no fumadores. «La gente se ha ido mentalizando y creo que se fuma menos», detalla. Por lo que ha notado en su local, «las reservas se hacen en mayor número en la zona donde no se puede fumar». Criado también ha notado un descenso en la venta de tábaco, tanto de cigarrillos como de puros.
Sus previsiones para un futuro son claras: «En los restaurantes se dejará de fumar».
Otro caso similar es el del restaurante Tobogán, que ya contaba con salones separados antes de entrar en vigor la normativa. «Cuando la gente llama para reservar ni siquiera se molesta en preguntar si se puede fumar o no», admite Rosario Hernández, una de las responsables del establecimiento.
Por otra parte, dentro del sector hostelero de la ciudad también se dan casos de locales que acaban de pedir el presupuesto para llevar a cabo las obras pertinentes de separación de las zonas.
Todos los afectados son conscientes de que supone un desembolso económico para el sector y que deberían recibir más ayudas por parte de las administraciones.
Pero el cumplimiento de la Ley Antitabaco en el ámbito provincial es similar al nacional. Según un estudio llevado a cabo por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CPNT), sólo un 25 por ciento de los establecimientos de hostelería de cien o más metros cuadrados cumple con la normativa o bien ha optado por prohibir el consumo en todas sus instalaciones. Este organismo invita a los ciudadanos a presentar una denuncia ante situaciones donde no se cumpla la Ley.