LOCAL
Los padres de acogida superan la demanda
Pequeños. Cerca de 30 niños entre 8 y 12 años llegan a Salamanca dispuestos a disfrutar de dos meses de vacaciones, algunos incluso repitiendo cada año con las mismas familias
Última actualización 29/06/2007@00:00:00 GMT+1
Casi treinta niños saharauis cambian este verano el calor de su África natal por el de la capital del río Tormes; ocho llegaron ayer y 20 llegan hoy con el primer objetivo de una buena ducha y unas merecidas horas de descanso después de un largo viaje de cerca de 14 horas.
C. Sanz
La alegría de los padres de acogida ya se hizo patente en la puerta de la sede de Cruz Roja de Salamanca al ver llegar el autobús que traía a los pequeños desde el aeropuerto de Villanubla (Valladolid) pero muchas otras parejas no han podido vivir esa felicidad ya que este año «hay más familias disponibles que niños», aseguró la vicepresidenta de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, Ángeles Giménez.
Esta tendencia, desgraciadamente, cada vez está más generalizada no sólo en el caso de Salamanca sino en todas las partes de España que acogen niños venidos desde la antigua colonia española, Argelia y en concreto Tindouf. Aunque el número de familias inmersas en este sentimiento humanitario son cada vez más numerosas, en el país de origen de los chavales baja el índice de natalidad, como explicó Giménez.
Los salmantinos afortunados con la compañía de los pequeños y con la alegría que significa darles todo su cariño y lo que no pueden disfrutar en aquel continente, se mostraron en la mañana de ayer exultantes como el caso de María José Borrego, que ésta es la tercera vez que repite experiencia, con una preciosa niña de 7 años que se llama Nadie, para ella, la primera vez que pisa un país extranjero.
«Han llegado muy cansados, son muchas horas de viaje y algunas veces cuando llegan a casa lloran porque echan de menos a su familia, luego lloran cuando se tienen que ir», comentaba María José, que se admiraba de la capacidad de aprendizaje de los niños, sobre todo, estando con sus propios hijos pequeños. «Algunos en sólo 15 días ya te entienden al hablarles e incluso ya hablan español, muchos se van hablando casi perfectamente», reveló. Y es que a los niños, de entre 8 y 12 años, les esperan muchas y variadas actividades en Salamanca como las cenas conjuntas y una capea sólo para ellos hasta que llegue el 28 de agosto, fecha en la que volverán a casa.
Siempre podrán volver hasta un límite de 5 años aunque existen excepciones, como el caso de Dala que este año es el séptimo que disfruta de sus padres de acogida y de la ciudad charra al ser hija de mártir, «dos años de gracia», comentaba la presidenta de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui, Ángeles Cuevas. La organización seguirá muy de cerca las aventuras de estos 28 pequeños, que serán recibidos por el alcalde, Julián Lanzarote, en el Ayuntamiento el próximo 5 de julio, para que se solventen las pequeñas dudas o problemas que puedan surgir. Pero si en algo hacen énfasis los miembros de la organización es que los padres no pueden comenzar a tramitar ningún expediente de adopción. El cariño entre padres de acogida y niños se convierte en un lazo muy poderoso y hay que superar la tentación.