Hemeroteca :: 26/03/2007
         11/12
TOROS

Torerías Paco Cañamero

Última actualización 26/03/2007@00:00:00 GMT+1
Curro Romero ya no tiene a quien mejor cantó su toreo. Ni tampoco Pepe Luis.
Ni Morante, cuando lo vuelvan a sacar a hombros. Ni los éxitos del ‘Tauro-Betis’ tendrán el apasionado reflejo de su pluma. Ni de los cantores de Sevilla. Ni la Semana Santa. Porque Manuel Ramírez y Pérez de Córdoba, Manolo Ramírez, para todos, pertenecía a la raza de periodistas ‘todo terreno’.

Manolo, además creció en el esplendor de esa particular escuela sevillana que escribía de lujo de toros. Como Luis Bollaín, el notario que fue tan belmontista que tras la muerte del ‘Pasmo de Triana’ lo apodaron como la ‘viuda de Belmonte’. Pero por encima de todo, Bollaín fue un enamorado de la Fiesta, apasionado pepeluisista y fiel entusiasta de nuestro don Santiago Martín desde que plantó su primera encina en La Maestranza.

Ya digo, Manolo Ramírez creció al amparo de esa escuela hispalense donde se escribía lujosamente de toros. Porque allí, a la vera de La Giralda nacieron varios de los personajes que mejor escribieron de toros y eso que, incluso, algunos ni siquiera fueron profesionales, como el mencionado Bollaín, o el catedrático Rafael Ríos Mozo (éste, inseparable siempre de su hermano Miguel, fue más apasionado que objetivo). Después ha habido más nombres de gente que marcó escuela en medios sevillanos, porque fueron criticos cabales, conocedores y dotados de buena pluma.

En esa línea de magníficos profesionales bebe los primeros sorbos de la especialidad taurina el hoy llorado Manolo Ramírez, quien fue un sevillano total, que supo captar con mucha sensibilidad su Sevilla del alma. Por eso era tan bético, tan ‘currista’, tan ‘semanasantero’, pero sabiendo ver –y valorar– a quien de Despeñaperros p’arriba no le hacían sombra en el sur. Por eso fue fiel admirador de ‘Zantiago’, el maestro de Vitigudino, del que le encantaba rememorar sus grandes tardes en La Maestranza, su vinculación más allá de lo profesional con Chaves Flores y lo que mucho que quiso Sevilla a ese charro que tan bien supo recoger la pluma de Manolo Ramírez.

Hoy se ha ido, pero quedan imborrables páginas dedicadas al Viti, como también la mejor de las crónicas a Julio Robles, cuando plasmó sus faenones aquella tarde abrileña que, en Sevilla, paró el reloj de La Maestranza.

Pero lo peor es que el periodismo, Sevilla y toda España han perdido a un hombre que, por encima de todo, defendió con pasión el arte del toreo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)

Noticias Relacionadas


Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Tribuna de Salamanca
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.


Portada | Hemeroteca | Búsquedas | OPINIÓN | LOCAL | PROVINCIA | SUCESOS | LA GLORIETA | DEPORTES | ÚLTIMA | TECNOLOGÍA | REFLEJOS | ESPECIAL | | [ RSS - XML ]
Redacción, Administración, Distribución y Publicidad: C/ Cañón de río Lobos, parc. 14. Pol. El Montalvo II. Teléfono: 923 19 11 11, Fax: 923 19 11 52. Contacto
Diseño web: Cibeles.net | Páginas creadas con