LOCAL
No ofrecen seguridad, ni para los residentes ni para los que acceden a sus dependencias
Última actualización 03/01/2004@00:00:00 GMT+1
Dos accesos, y a cada cual peor. Las vías para llegar al hospital de Los Montalvos –el desvío de la carretera de Ciudad Rodrigo y la de Vecinos– no ofrecen ninguna seguridad a la hora de circular por ellas y suponen un riesgo para trabajadores y pacientes.
El camino más transitado es la desviación que han de coger los usuarios desde la carretera de Ciudad Rodrigo hacia el edificio hospitalario. Esta vía, según denuncia la representante sindical de CSI-CSIF en Los Montalvos, Pilar Domínguez, soporta desde hace, al menos, un año un aumento del tráfico de camiones que dificulta el paso de los coches, ambulancias y autobuses que transitan por ella. Su anchura es muy limitada para la circulación en paralelo, por lo que los vehículos han de orillarse a los arcenes. Además, carece de señalización pintada en el firme que separe los carriles.
Este tramo, de unos dos kilómetros, también se ve, con frecuencia, salpicado de baches, que, con el paso del tiempo, se convierten en auténticos hoyos, como afirma Domínguez. Sin embargo, sólo se han puesto «parches» momentáneos que solucionan con arena y asfalto el problema de pavimentación.
El problema se agrava por el tráfico de camiones generado por las obras en la autovía que pasará próxima al edificio. Estos vehículos, según denuncia la representante sindical, circulan sin las medidas de seguridad adecuadas que avalen y garanticen el tráfico de los demás automóviles. Pilar Domínguez afirma que los camiones carecen de redes que sujeten la carga de cascotes, tierra y piedras que transportan, con el consiguiente riesgo para los demás conductores, quienes ya se han encontrado en el pavimento del acceso al hospital restos de estas cargas.
Todos estos obstáculos dificultan y hacen prácticamente «intransitable» el paso rodado por este acceso. El peligro es evidente, puesto que la circulación hacia y desde el hospital es continua desde primeras horas de la mañana, cuando la visibilidad es escasa, como añade la delegada sindical. El invierno también aporta su granito para aumentar el riesgo, con las frecuentes heladas y nieblas, que empeoran la circulación por el maltrecho acceso. El tránsito de ambulancias no es muy elevado, ya que se suelen derivar algunos casos graves del Clínico, sobre todo del área de Neumología, quienes ingresan para periodos que oscilan entre los quince y los veinte días. Sin embargo, el tráfico de trabajadores –cerca de 160 personas están empleadas en el centro– y de pacientes que acuden a las consultas externas de Cirugía Vascular y Oftalmología hace que sea una carretera lo suficientemente usada como para que se le ponga coto a su situación, alega Domínguez. En este sentido, no descarta movilizaciones del personal, que ya está «harto», para reclamar la mejora de los accesos.
En cuanto a la otra alternativa para llegar a Los Montalvos, casi es peor, argumenta Domínguez, quien asegura que el acceso por la carretera de Vecinos también se encuentra en un estado «lamentable por su gran deterioro».
César Blanco