TOROS
Torerías. Paco Cañamero
Última actualización 07/08/2006@00:00:00 GMT+1
José Antonio Chopera presenta esta tarde los carteles de la feria.
Las combinaciones de la próxima cita septembrina, donde se acartelará la torería que más brilla en la mediocre torería actual, junto a la baraja local y dos invitados a quien nadie llamó (más que al interés de la empresa), ni que por aquí despiertan fervor alguno, como son Jesulín y El Cordobés. Se trata de dos inesperados invitados a este banquete charro, a pesar de que desde hace años prácticamente están apeados de las grandes ferias y acaparando los carteles de su particular circuito, el de las ferias menores y los pueblos (donde son los reyes, que todo hay que decirlo). Pero sobran en el ciclo charro, donde además se han llevado por delante la ilusión de actuar ante sus paisanos del mejor artista de esta tierra como es Juan Diego. Un lujo de torero.
A Juan Diego, que aquí en Salamanca es torero de culto, lo han dejado fuera de su feria. Lo han dejado sin poder comparecer este año ante sus paisanos porque la empresa ha contratado a dos mediáticos que a nadie interesan (el cotilleo es una cosa y el toreo de verdad, otro).
Con su ausencia habrá que suspirar por una sustitución (en el balance de este torero, las sustituciones se le han dado de lujo) para poder paladear sus magistrales verónicas, su personal estilo muletero, la inspiración de la que hace gala, sus finales de faena que son un canto al toreo bueno. En definitiva, de un profesional que desde el mismo momento que llega a la plaza hasta que se marcha huele a torero. A torero caro, pero al que la sensibilidad del sistema comercial taurino ha dejado fuera de la feria.
Ahora, para el recuerdo quedan algunas de las grandes faenas que han presenciado los salmantinos en los últimos años. Tres faenas de recuerdo imperecedero, como el día de su alternativa, la del día de San Juan de hace dos años y recientemente en Alba de Tormes, donde tuvo una tarde redonda y pletórica.
Y ahora lo excluyen en lo que es una clara falta de sensibilidad hacía la afición, pues es injusto que un torerazo como éste se quede fuera.