PROVINCIA
Semana Santa 2006. Domingo de Ramos
La imagen de Jesús entrando en Jerusalén recorrió las calles de los municipios salmantinos acompañada de numerosos vecinos que le demostraron su fervor
Última actualización 10/04/2006@00:00:00 GMT+1
Comienza una semana llena de celebraciones para conmemorar la Pasión, muerte y Resurrección de Cristo.
Corresponsales
La entrada de Jesús en Jerusalén es el preámbulo de este camino que iniciaron ayer miles de fieles de todos los puntos de la provincia que arroparon a la imagen de La Borriquilla en el primer desfile procesional de Semana Santa.
Éste es el caso de los peñarandinos, que se acercaron hasta la iglesia de San Luis. El paso de Jesús en la Borriquilla cambió su carroza habitual para desfilar en otra de mayores dimensiones. Desde las once de la mañana se fueron entregando los ramos de laurel que, posteriormente, fueron bendecidos antes de iniciarse la procesión, encabezada por la banda de cornetas y tambores de la Hermandad de Cofradías. Mayores y pequeños, portando en sus manos el ramo de laurel, acompañaron la imagen de Jesús que recorrió de nuevo las calles del municipio hasta llegar a la parroquia donde se ofició una misa.
Por su parte, miles de bejaranos acompañaron el paso de La Borriquilla mientras era recibido por los ramos con los que se le daba la bienvenida. La procesión partió de la iglesia de San Juan pasadas las doce del mediodía para desfilar por diversas calles de la ciudad ante el clamor popular.
También en la comarca serrana se mostró el fervor en el Domingo de Ramos. Los vecinos de La Alberca salieron a la calle para participar en la bendición de ramos y acompañar en procesión a la imagen hasta la iglesia, donde tuvo lugar una eucaristía.
Villares de la Reina fue otra de las localidades donde la gente salió a la calle para demostrar su fervor a La Borriquilla. Una procesión en la que participaron niños y mayores con los tradicionales ramos por las calles del municipio.
Una imagen muy similar se pudo ver en Alba de Tormes y Cantalapiedra, donde cientos de personas portaron palmas y ramos para acompañar el paso.
Y en Vitigudino, la plaza del Convento fue un año más punto de reunión para numerosos fieles que acudieron a la bendición de ramos de laurel, que impregnaron con su aroma la plaza momentos previos a la bendición, acto al que continuó la procesión hasta la iglesia.