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Faltan fuentes de financiación
Última actualización 29/11/2005@00:00:00 GMT+1
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| Dos personas contemplan las vistas desde las galerías superiores de la Universidad Pontificia. (Foto: FORMIGO) |
La intención de la Universidad Pontificia de habilitar una nueva ruta turística por las galerías superiores del edificio, que llegue hasta las torres de la Clerecía, deberá esperar.
C. A.
La fuerte inversión necesaria para sacar adelante el proyecto y la falta de fuentes de financiación dejan en punto muerto un plan que mejoraría sustancialmente la oferta monumental y artística de Salamanca a los visitantes. La panorámica de la ciudad desde la parte alta de la sede de la institución académica y de las dos torres octogonales resulta espectacular, pero llegar hasta allí no es fácil y sería necesario remodelar los accesos y, sobre todo, dotarlos de nuevas escaleras, más cómodas y seguras que las actuales.
El profesor de la Facultad de Educación Antonio García Madrid comenta al respecto que la Pontificia es una institución docente que hace un esfuerzo por mostrar su patrimonio artístico y cultural a los ciudadanos, «y nosotros no vivimos del erario público». Gracias a un convenio con el Ayuntamiento, la Universidad católica organiza desde hace cuatro años visitas guiadas para turistas y público en general. Con el dinero de las entradas se cubren los gastos de mantenimiento y las inversiones en personal y servicio de vigilancia. «Ahora estamos en una situación de lo comido por lo servido», comenta García Madrid, «pero para ampliar la oferta se necesita una financiación especial y eso está fuera de nuestras manos».
Las posibilidades que ofrecen las galerías altas, por donde paseaban los religiosos, y las torres de la Clerecía resultan muy atractivas, y más después del éxito cosechado por la exposición Ieronimus, con acceso libre hasta la torre mocha de la Catedral, aunque todo queda pendiente de la financiación. Antonio García Madrid manifiesta que si la Pontificia dispusiera de dinero de los Presupuestos del Estado, «haría maravillas». No obstante, señala que la labor de mantenimiento y recuperación no se detiene. «Ahora mismo, se están restaurando unos cuadros sobre la vida de San Ignacio para montar una exposición en el claustro, donde originariamente estaban colocados en el siglo XVIII, y seguimos trabajando en la misma línea».