OTRAS
Entre líneas
Última actualización 24/10/2005@00:00:00 GMT+1
Estos días pasados, expertos de España y Francia se acercaron hasta Ciudad Rodrigo para debatir sobre cómo se debe gestionar un yacimiento que albergue pinturas rupestres, cual las de Siega Verde, ubicadas a la orilla del río Águeda.
El Congreso se tornaba interesante, más aún cuando se había anunciado la visita del director de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Julián Martínez, cargo sobre el que recae una responsabilidad importante a la hora de darle una salida a la actual situación que atraviesa el majestuoso Palacio de los Águila, lugar elegido para albergar el encuentro del que os hablo. Un tipo andaluz que, de momento, se ha desentendido cada vez que ha oído hablar de este Palacio y que hasta la fecha no ha invertido un euro para que el paseo de la Muralla estuviera adecentado para ‘Las Edades del Hombre’, a pesar del compromiso que adquirieron él y los suyos con los empresarios y el alcalde mirobrigense.
La visita más inesperada fue la del director del Mueso de la Casa Lis, Pedro Pérez Castro, que, utilizando la presencia de los medios de comunicación durante la inauguración, quiso aprovechar la coyuntura y se presentó con la excusa de que «estoy preparando la exposición que montaremos en los Águila». Qué casualidad, ¿verdad? Aquí nadie pierde ripio. Lo que sí me sorprendió fue su manera de entrar en el Palacio de los Águila:
– Dónde va usted, le comenta la señorita de la puerta del Palacio de los Águila
– Soy del Ministerio de Cultura, responde Pedro Pérez de Castro.
Pues a la gente de Adecocir (Asociación para el Desarrollo de la Comarca de Ciudad Rodrigo), que participaba en la organización del congreso, les ha sentado más que fatal que Pérez Castro se apuntara para ser fotografiado junto con sus amigos del PSOE y les fastidiara, en cierta medida, el día de protagonismo. Claro que, bien pensado, alguno se las ingenió para buscar doble protagonismo y supo «estar en misa y repicando» sin darse cuenta de que no es bueno ser técnico y político a la vez. Entiendo yo que no es un buen gesto de compañerismo abandonarlos por una mísera fotito.
Al margen de todo esto, el congreso también sirvió para que los asistentes criticaran la mala gestión que La Raya Seca de Lanchas ha hecho en los últimos años con el yacimiento de Siega Verde y, por ende, con toda la Ruta de las Fortificaciones de Frontera.
El congreso fue muy interesante y bastante oportuno y me resulta agradable la idea de crear una ruta internacional de yacimientos de este tipo, donde el referente de Castilla y León será Siega Verde. Sin embargo, Adecocir también tendría que haberle dado mayor participación en este Congreso a otros alcaldes, dígase el de Villar de la Yegua o el de Castillejo de Martín Viejo, ya que en los últimos años y en la actualidad se han interesado, y mucho, en que Siega Verde se potencie ya que se encuentra dentro de la mancomunidad de municipios Puente la Unión.
Si no se trabaja en conjunto, será difícil que estos grabados se conviertan algún día en un punto de referencia turística obligado de la comarca mirobrigense.