INTERNACIONAL
Irak
Última actualización 17/05/2005@00:00:00 GMT+1
Varios funcionarios del Kremlin, incluso asesores del presidente ruso, Vladímir Putin, se lucraron de operaciones ilícitas del programa de la ONU que canjeaba petróleo por alimentos con Irak, según un informe del Senado de EEUU.
Efe Washington y Bagdad
El análisis, divulgado ayer en Internet, fue preparado por el Subcomité Permanente de Investigaciones, que forma parte del Comité del Senado sobre Seguridad Nacional y que hoy, martes, iniciará audiencias acerca del programa de la ONU instaurado en 1996.
El informe señala que el régimen del derrocado presidente Sadam Husein destinó comisiones procedentes de 76 millones de barriles de petróleo al vicepresidente del Parlamento ruso, Vladímir Zhirinovski, y a su partido político, entre 1997 y 2002.
Nueve millones de dólares
Durante ese período, Zhirinovski y su Partido Liberal Democrático de Rusia recibieron unos nueve millones de dólares en esas comisiones, después que asignaron sus derechos a compañías que podían comprar el petróleo iraquí y venderlo en el mercado abierto.
Los miembros del subcomité no incluyeron en su informe ninguna respuesta oficial de los políticos presuntamente involucrados en las operaciones de fraude.
Sin embargo, Zhirinovski ha negado en reiteradas ocasiones que se haya lucrado de alguna manera del programa humanitario de Naciones Unidas.
Según el informe, otros funcionarios de alta jerarquía en Rusia, incluido el ex secretario del Kremlin Alexander Voloshin –un asesor del presidente Putin– y el propio partido Rusia Unida, de Putin, recibieron entre 1999 y 2003 asignaciones de 90 millones de barriles de petróleo. Estas asignaciones rindieron ganancias de tres millones de dólares .
El petróleo no llegó a Rusia
El informe también destaca que ni una sola gota del petróleo iraquí llegó a Rusia, sino que los cargamentos fueron enviados a Europa y América del norte.
Además contiene otras acusaciones igual de dañinas para el Kremlin ya que, según el ex vicepresidente iraquí Taha Yasin Ramadán, las ‘comisiones’ entregadas a los rusos servían como una especie de «compensación» por el apoyo de Rusia a Irak en ese órgano mundial.
Rusia es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, apoyó a Irak en diversos asuntos ante ese órgano y se opuso a la invasión estadounidense del país árabe en 2003.
El partido de Putin fue el que más se lucró de esas comisiones por ser el partido gobernante.