Hemeroteca :: 30/01/2005
         28/36
TOROS

La entrevista de la semana / Luis Falcón

Última actualización 30/01/2005@00:00:00 GMT+1
Lo importante es que, para bien o para mal, hablen de uno, dice el refrán popular. Juan Serrano es un torero que no pasa nunca desapercibido, como buen artista que es. Pero, lo que nadie puede negar es que cuando cuaja un toro, lo hace de verdad, ofreciendo momentos sublimes que quedan grabados en la retina. No es menos cierto que el finado Joaquín Vidal, en sus años de novillero puntero, decía que «la muñeca de Finito era como una orquesta sinfónica».
Lo importante es que, para bien o para mal, hablen de uno, dice el refrán popular. Juan Serrano es un torero que no pasa nunca desapercibido, como buen artista que es. Pero, lo que nadie puede negar es que cuando cuaja un toro, lo hace de verdad, ofreciendo momentos sublimes que quedan grabados en la retina. No es menos cierto que el finado Joaquín Vidal, en sus años de novillero puntero, decía que «la muñeca de Finito era como una orquesta sinfónica».

Con la polémica bajo el brazo por algunas actuaciones en varias plazas, como Valencia, Illumbe o la misma Salamanca, es discutido su nombre en los carteles de estas ferias. Pero, aún con la irregularidad de algunas tardes, que él mismo reconoce, ofrece importantes tardes de toreo de mucho nivel, como los seis toros en su plaza de Córdoba, donde indultó un toro de Domingo Herández-Garcigrande, las dos orejas en Barcelona, en Montoro (Córdoba), cuando surgió una faena sublime a un toro de Alipio Pérez-Tabernero que intentó indultar a toda costa hasta dejar oír los tres avisos, «ésa ha sido una de las mejores faenas de mi vida».

Pero Finito es un torero de oficio consumado y reconocida técnica, ya que es muy difícil verlo a merced de un toro. Puede estar más o menos inspirado, pero siempre muestra su gran oficio.

La temporada la ha llevado marcada por el percance de Burgos, donde un toro le ocasionó fracturas en la nariz, siendo operado este invierno y recuperado totalmente. Accidente que lo tuvo parado durante 14 días.
¿Juan, la temporada finalizó dentro de las expectativas?
Una temporada muy importante y positiva. Si tiene un adjetivo, sería también de irregular. Pero ha sido un año en que he cuajado faenas muy importantes, catorce o quince extraordinarias, para el recuerdo. Y de esas catorce, seis guardaré en mi memoria. Y luego, claro, también irregular.

Ha sido un año de mucha ilusión, de buenas tardes y, si no hubiera sido por la espada, los triunfos hubieran sido muchos más. Por tanto, satisfecho.

De esas catorce, bueno, mejor seis, está Córdoba en la cima de su temporada, en una faena cumbre ante un toro de Domingo Hernández-Garcigrande que indultó.

Fue el momento perfecto. Perfecto en cuanto a mi estado profesional, perfecto en cómo encontré a la gente, muy entregada, muy metida en la corrida a lo largo de toda la tarde. Sí, es una de esas tardes que se guardan para el recuerdo y, más, en una plaza de primera.
¿Qué fue lo peor de la temporada pasada?
La irregularidad de algunas tardes y la cogida de Burgos, que me ocasionó una fractura en la nariz, una lesión que me afectó a lo largo de toda la temporada.
¿Podemos situar un antes y un después en Finito a raíz de la tarde de Córdoba?
Sí, aunque la tarde de Valencia también fue muy positiva, porque sin cortar orejas fue una corrida inolvidable, en la que todos los aficionados coinciden y disfrutan, una tarde para recordar.

Pero está Córdoba, de donde salí con toda la ilusión, relajado y con una faena en la que se libera uno de presiones.
¿De cara a 2005, qué planteamiento tiene realizado con sus apoderados, la casa Matilla?
Ahora, de momento, me encuentro bien, estoy entrenando mucho en invierno para coger el ritmo de cara a la próxima temporada.

Mañana, día 30, marcho a Bogotá y Medellín. Y, de ahí, a encadenar la temporada en España, donde espero estar en Valencia, Sevilla, en esas primeras ferias, de las que se depende mucho. El planteamiento de la temporada es ‘cómodo’, con sesenta o setenta corridas de toros y pensando encajar en carteles buenos.
¿Y de Madrid, qué me dice?
De Madrid, pues todo el mundo lo sabe, porque no me he escondido públicamente de cuál ha sido mi postura, no nos pusimos de acuerdo y punto. Fue una pena, pero así aconteció.

No obstante, de esa plaza tengo grandes para recordar, y ha sido la que me ha dado todo. Cuando uno llega con un cierto cartel la gente te espera, comprendo que está bien que el público exija, pero cuando el toro sale embistiendo y no deja torear a uno como sabe... Es una plaza que sabe de toreo y también se disfruta como en muy pocas. Como también una lotería, que te salga ese toro, que te quieran respetar, que estés inspirado y con ilusión… una lotería.
¿Juan, presión o sentimiento?
Sentimiento siempre. Aunque, pienso, que como buen profesional la presión debe existir. Pero cuando uno va liberado de presión y responsabilidad se ‘está’ de pasota. Cuando uno pasa momentos difíciles, son responsabilidades de personas distintas, porque ahí existe mundos diferentes. Cuando uno no está fuerte y sin preparación, el nudo se agranda y aprieta y no puedes correr, y es peligroso. Pero, al revés, cuando está preparado y lo ve claro, sigue existiendo ese nudo pero es capaz de sobreponerse y hacerse fuerte en momentos difíciles y esenciales y, por eso, a lo largo de su trayectoria, cada uno se define como es.
¿Hay lugar para los artistas en este escalafón tan lleno de lidiadores y gladiadores?
Sí, incluso la prensa lo comienza a recoger cada vez más. El toreo de arte, el toreo de sentimiento y, por desgracia, la fiesta en general está falta de sensibilidad y arte. Está bien que entre todos seamos capaces de alimentar y cuidar eso, porque el toreo es arte.
¿El dinero lo es todo para Juan Serrano?
A estas alturas ya, afortunadamente, para comer, tengo suficiente. Lo mucho o poco que tengo se lo debo al toro y a la gente que me ha respetado durante tantos años. Si te pones delante del toro, es por ambición, aunque no soy muy ambicioso, pero el dinero está ahí, sobre todo cuando uno se siente torero y sigue adelante, pero yo disfruto más con el toreo que con el dinero.
¿Finito de Córdoba ha dado todo como matador de toros?
No, ni mucho menos. Todo el aficionado, que sepa ver lo que es el toreo y lo entienda como creo que se debe entender; ojalá que cuando llegue el momento de quitarme e irme a casa haya dado todo lo que llevo dentro. Será muy gratificante ese retiro.
¿Qué reto se marca?
Disfrutar cada día más con la profesión. Procurar mantener la oportunidad de no aburrirme, porque ya a estas alturas como buen torero artista y mis altibajos a lo largo de la temporada, pues ojalá que me embistan muchos toros para que en las ferias en las que estoy anunciado pueda disfrutar y hacer disfrutar a tanta gente que me quiere y también a los otros, que aunque no me quieran tanto, cuando uno cuaja un buen toro, todos se ponen de acuerdo.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)

Noticias Relacionadas


Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Tribuna de Salamanca
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.


Portada | Hemeroteca | Búsquedas | OPINIÓN | LOCAL | PROVINCIA | CAMPO | DEPORTES | TOROS | CAZA Y PESCA | REFLEJOS | ESPECIAL | HUMOR | | [ RSS - XML ]
Redacción, Administración, Distribución y Publicidad: C/ Cañón de río Lobos, parc. 14. Pol. El Montalvo II. Teléfono: 923 19 11 11, Fax: 923 19 11 52. Contacto
Diseño web: Cibeles.net | Páginas creadas con