OTRAS
Última actualización 12/11/2004@00:00:00 GMT+1
á Ha muerto Arafat. Nos han dicho que eso ocurrió a las tres y media de la madrugada del jueves, hora española. También nos han dicho que no piensan decirnos de qué se ha muerto Arafat. Estaba aparentemente bien y, de repente, un día se encontró malísimo, los israelíes no pusieron ningún obstáculo para que se fuera a París a tratarse de su misteriosa dolencia, que no era cáncer, no era leucemia, no era nada identificable (si alguien lo identificó, está callado como un difunto), y después de dos semanas de noticias contradictorias, nos anuncian que ha fallecido. Parece que a la opinión pública mundial le parece muy bien eso de no enterarse de qué padecimiento afligía al palestino, porque, que yo sepa, nadie se ha tomado la molestia de hacerse en público preguntas sencillas como éstas: *Son los sabios médicos franceses una colección de indocumentados ignorantes? *Descubrieron que había sido envenenado y se callaron? *Por qué se callaron? *No quieren que se sepa quién fue? *Por qué no quieren que se sepa? *Quién ha tomado la decisión de ocultar algo tan básico como la causa de la muerte? *Qué dice el acta de defunción? *O no hay acta de defunción?
Durante los días de la agonía de Arafat estalló una singular bronca, en términos muy propios del hampa, entre los dirigentes palestinos y la mujer del moribundo a propósito de una cantidad respetable de dinero en dólares americanos (mucho criticar a los americanos, pero al final, el dinero que sea en dólares) depositado en una o varias cuentas numeradas en Suiza, que todos reclaman para sí. Pues vaya con el estadista. *De dónde salió ese dinero, que algunos calculan en unos mil millones de dólares? *Cómo se lo ganó el estadista? *Quién dejó de tenerlo para que lo tuviera él en Suiza?