PROVINCIA
Cabezuela de Salvatierra
Última actualización 25/04/2009@22:38:46 GMT+1
El pasado siempre vuelve. Por lo menos, en Cabezuela de Salvatierra ha sido así. La inauguración de la antigua escuela, que fue restaurada gracias al esfuerzo de muchos de los vecinos, dio un toque nostálgico y alegre a las festividades de San Marcos que se celebran este fin de semana en la zona.
Beatriz Díaz
El centro educativo funcionaba desde la Guerra Civil, pero desde hace varias décadas, cayó en el olvido. Muchos de los muebles y materiales didácticos permanecieron guardados, y sólo hasta ayer vieron de nuevo la luz. Desde el Ayuntamiento de Guijuelo, y con la colaboración de la gente del pueblo, se realizaron las reformas necesarias para que el centro educativo volviera a ser como en sus mejores años. “Realmente no ha habido gran inversión, ya que todo el trabajo lo hicieron los vecinos, motivados por volver a ver la escuela en condiciones. El carpintero se encargó de la pizarra y los muebles, unos ayudaron a restaurar libros, otros con el trabajo de pintura”, comentó la concejal de Cultura de Guijuelo, Maye Álvarez. En definitiva, un buen trabajo en equipo que trajo alegría a muchos de los ex alumnos que aún viven en Cabezuela.
Laura Sánchez, sus dos hermanas, y el nieto de una de ellas posan para una foto junto a la mesa en la que se sentaron en época escolar. “Antes pensaba que este salón era más grande, pero ahora lo veo muy pequeñito”, comenta Sánchez entre sonrisas. “Ha quedado muy bonito, tal y como lo recordaba. Estoy muy feliz de estar aquí de nuevo”, añade. También, otro de los antiguos alumnos enseña a una pequeña niña el lugar donde se sentaba el padre de ésta. La firma del progenitor está escrita en lápiz, con letra infantil, dentro del cajón de una mesa.
La escuela-museo alberga todo tipo de objetos, todos originales de años anteriores como imanes, cuerpos geométricos, sellos, piezas de ábaco, pesas, tubos de ensayo, libros de la época, y hasta una máquina de coser, marca Alfa. El objetivo de esta labor es ofrecer a los alumnos de la zona un contacto con el espacio donde estudiaron sus antecesores. Los primeros en conocer la escuela restaurada serán los estudiantes del colegio Filiberto Villalobos, como parte de las celebraciones por el 75 aniversario de su institución. “Más adelante se ofertarán visitas para que acudan personas de otros sitios”, comenta Maye Álvarez. Sin duda, la recuperación de las instalaciones, y de los objetos exhibidos, ha costado un enorme esfuerzo. No obstante, la alegría que se refleja en los rostros de quienes conocieron el recinto, vale como la más grande de las recompensas. Cabezuela de Salvatierra ha materializado sus recuerdos para ofrecerlos como enseñanza a las nuevas generaciones.