SALAMANCA
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| En la foto grande, las instalaciones del Covent Garden, y en las dos pequeñas, las ubicaciones posibles para acoger este centro (Foto: TRIBUNA) |
Inspiración londinense. El alcade pretende importar la apuesta inglesa, un mercado de frutas y flores restaurado para albergar restaurantes y tiendas.
Última actualización 29/12/2008@23:41:11 GMT+1
Dos ubicaciones. El Consistorio baraja Huerta Otea o los terrenos de la Fundación Rodríguez Fabrés
ALEJANDRO R. L.
El Ayuntamiento mira en el escaparate de las grandes ciudades para captar las iniciativas más originales con el objeto de importarlas para la capital, tal y como demuestra la intención de abrir un centro de ocio al estilo del Covent Garden de Londres, un antiguo mercado de flores y frutas restaurado que se ha erigido en uno de los reclamos más notables para los turistas y, con ello, en uno de los centros neurálgicos de la actividad comercial de la capital inglesa, con una oferta superlativa de museos, bares, restaurantes, galerías de arte” y tiendas, principalmente, amenizada por actuaciones en el interior de las instalaciones.
“Me gustó muchísimo el Covent Garden cuando lo vi hace dos años en un viaje del grupo de Ciudades Patrimonio, para promocionar todos sus encantos”, reconoció ayer a TRIBUNA el alcalde, Julián Lanzarote, así es que “me gustaría hacer algo parecido aquí”.
De esta manera, a lo largo del próximo año el equipo de Gobierno municipal comenzará a gestar el proyecto, para el baraja dos ubicaciones próximas al casco viejo de la capital, espacio masivamente transitado por los turistas: los terrenos de la Fundación Rodríguez Fabrés y la zona de Huerta Otea.
“A Salamanca le falta este tipo de cosas, así es que hay que empezar a pensar en equipamientos colectivos que resulten muy atractivos al turismo”, insistía Lanzarote, para reforzar la teoría que apunta a la necesidad de ampliar la oferta cultural –seña de identidad a lo largo de la historia de esta capital–, con otro tipo de infraestructuras que completen la visita de cualquier turista a lo largo del año, una vez recorridos los principales monumentos, como de costumbre.
Con esta argumentación, el regidor municipal incide en despertar el espíritu más “innovador” para compaginar ambas apuestas en la ciudad, ya sumergidos en pleno siglo XXI.
Esta dinámica que el alcalde pretende imprimir encuentra sustento en el museo municipal Ieronimus, un recorrido que se ha revelado con el paso del tiempo en un descubrimiento, plasmado en la aceptación popular del paseo propuesto en un recorrido por las catedrales de la capital salpicado con fondos históricos de valor incalculable.