SALAMANCA
Última actualización 25/12/2008@23:10:54 GMT+1
Las trece Ciudades Patrimonio, entre ellas, Salamanca, tienen grandes problemas de transporte. Esta es la conclusión a la que llega la empresa de vehículos ecológicos, Dilixi, quien propone la implantación del autobús eléctrico con ninguna emisión contaminante.
Tribuna
Según esta empresa, el paulatino proceso de peatonalización de los cascos históricos de las ciudades Patrimonio de la Humanidad “está creando graves problemas, pues dejan el centro sin una red de transporte urbano de superficie”. Por ello, “estas ciudades necesitan, de manera urgente, un transporte público de superficie que se adapte a sus calles estrechas y pasadizos angostos, confortable para pasajeros de todas las edades y con movilidad reducida, silencioso, sin vibraciones y, por encima de todo limpio”.
Para Dilixi, la solución “no es suprimir el transporte de superficie, sino implantar flotas de autobuses eléctricos de última generación, como los Zeus M-200 E con capacidad para 30 pasajeros y 120 kilómetros de autonomía”, explica el director general de Dilixi, Víctor Puig.
Estos vehículos no emiten gases contaminantes de ninguna clase, no lanzan humos perniciosos, no generan ruidos molestos, y no producen vibraciones perjudiciales para la integridad de las calles o los edificios. El balance económico final de la utilización de estos autobuses es también contundente: mientras un autobús clásico gasta 36 euros al día uno eléctrico realiza el mismo servicio con nueve euros de energía eléctrica, es decir, cuatro veces menos.
Según esta empresa de vehículos ecológicos, la utilización de autobuses eléctricos asegura la limpieza del aire que respira la ciudadanía y que envuelve cualquier zona monumental. Los Zeus M-200 E transportan 30 pasajeros durante cinco kilómetros, recorrido medio en cascos monumentales, con ausencia de emisiones contaminantes. Un autobús clásico con idéntica capacidad, animado por motor diesel, lanza nueve kilos de dióxido de carbono a la atmósfera en ese mismo trayecto, además de carbonilla, ruido y vibraciones. Son los valores comunicados por la Unión Internacional de Transporte Público, (UITP), en su estudio Buses Today and Tomorrow.
Los valores “tóxicos” se disparan cuando ese mismo transporte se encomienda a automóviles de turismo tanto con motores de gasolina como de gasóleo
El ahorro energético es el último distintivo de estos autobuses eléctricos. El estudio Buses Today and Tomorrow realizado por la Unión Internacional de Transporte Público confirma que un autobús clásico con capacidad para 25 pasajeros consume 30 litros de gasóleo a los 100 kilómetros, 36 litros en los 120 kilómetros recorridos por un Zeus M-200 E en una jornada completa de trabajo.