SALAMANCA
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| El ministro de Cultura, César Antonio de Molina, saluda a la diputada socialista Carmen Juanes (Foto: / Formigo) |
Última actualización 28/11/2008@22:29:28 GMT+1
El ministro de Cultura, César Antonio de Molina, anunció ayer en el Paraninfo de la Universidad la próxima llegada de nuevos fondos documentales al Centro de la Memoria Histórica “que tiene abiertas ya las cinco áreas en las que organiza su plan de trabajo: archivística, bibliotecaria, museística, pedagógica y finalmente de atención al ciudadana”.
J. R.
La triple sede salmatina, dividida entre el actual edificio del Archivo de la Guerra Civil, la plaza de Los Bandos y un solar en Tejares, acogerá “el archivo del Tribunal de Cuentas sobre los Campos de Trabajo del franquismo”. El ministro confirmó que el Centro de la Memoria cobijará la bandera que cubrió el féretro del presidente de la II República Española, los “cientos de miles de documentos del Archivo Histórico Provincial referidos a los tribunales populares” y la biblioteca “exclusiva” sobre la Guerra Civil de la familia Beltrán de Muñoz.
Molina, que participó en la inauguración del I Encuentro Internacional de Centros de Memoria Histórica, que se prolongará hasta el mañana, avaló además la incorporación de donaciones procedentes de países como Uruguay, Canadá y Méjico. Molina insistió, recuperando una frase del poeta argentino Juan Gelman (Buenos Aires, 1930), que abrió el congreso con un emotivo discurso recordando a los represaliados de la dictadura (entre ellos su hijo Marcelo, su nuera embarazada y su nieta nacida en cautiverio), que “todos tenemos un pasado, y el pasado nos construye, forma parte de nosotros”. El ministro recordó que la creación del Centro de la Memoria Histórica en Salamanca sobre los ‘cimientos’ del Archivo de la Guerra Civil responde al objetivo de rescatar de “la nube del olvido parte de nuestra historia”, evocando una reflexión del poeta gaditano Rafael Alberti en ‘La arboleda perdida’, quien “nos describe el camino hacia el entendimiento y la paz”. Molina aprovechó su estancia en “esta querida ciudad” para agradecer al Ayuntamiento la cesión de una parcela en Tejares, que se encuentra en proceso de afectación, como una de las sedes del centro junto con el actual Archivo de la Guerra Civil y la adaptación del edificio de la plaza de Los Bandos, cuyas orden de las obras de rehabilitación se publicó en el Boletín Oficial del Estado hace ocho días.
El ministro de Cultura anunció también en el Paraninfo de la Usal la firma en el próximo mes de enero de un convenio con los rectores de las universidades públicas de Castilla y León “para la organización de actividades académicas conjuntas a través de las facultades de Historia” y adelantó inminente exposiciones en Salamanca para evitar olvidar la historia. Una muestra de tebeos sobre la Guerra Civil llegará en diciembre y posteriormente una segunda sobre catecismos sociales y políticos y una tercera con lecturas de los niños españoles en el exilio. “No podemos permitirnos el silencio”, clamó Molina en una ciudad que se convertirá en centro de referencia mundial para estudiar la II República, la Guerra Civil, el franquismo, el exilio y la transición.