TOROS
Torerías Paco Cañamero
Última actualización 28/06/2008@22:36:47 GMT+1
Victorino la ‘cagó’ en una diarrea que le debe haber traído muchos dolores tras pretender pasarse de listo al presentar una corrida impropia de su leyenda después de haber sido durante tanto tiempo abanderado de la integridad.
Resulta que en la plaza algecireña de Las Palomas se anunció como el acontecimiento del año la vuelta de los ‘victorinos’, quien no lidiaba en la Feria Real desde hacía 21 años y al amparo de su fama se anunció un evento que, al final ha resultado ser el mayor fiasco ganadero de esa plaza en mucho tiempo.
¿Qué pasó? Sencillamente que presentó una corrida vergonzosa e impropia de llevar su nombre, con todos los toros echando sangre por los pitones, lo que fue una tomadura de pelo. Porque si en vez de ser ‘victorinos’ son, por ejemplo, del Pilar, de Montalvo, de Zalduendo, de Capea, de Victoriano del Río, de Fuente Ymbro... no habría habido papel suficiente para llenar las críticas que iban a recibir.
Pero como sería la corrida para que a Victorino, que cuando trabajó con orden fue un gran ganadero, por lo que parece que tiene una especie de bula, gracias a que él también se ha sabido vender de lujo, lleve recibida leña hasta de críticos que, habitualmente, templan gaitas.
Porque lo que más ha dolido es que quien presume de ser el paradigma de la seriedad, de defender la integridad del toro... sea el primero en darse un baño en las aguas enfangadas de mierda que, antes, tanto le molestaban.
Jode mucho que Victorino entre por el aro de la corrupción y aunque llevaba un tiempo coqueteando con ella (hace dos años, en Santander lidió una corrida indigna), ahora, el encierro de Algeciras, haya levantado la tapa en la caja de los truenos. Todo por dejarse vender y embadurnar su prestigio al aumentar sus camadas por un puñado de dinero. Maldito parné.