SALAMANCA
LOS DEMANDANTES SE QUEJAN DE QUE EL TELÉFONO NO DEJA DE COMUNICAR
Última actualización 29/09/2007@00:00:00 GMT+1
Si debe renovar en breve el carné de identidad o ha tenido la mala suerte de perderlo o peor aún de que se lo hayan robado ármese de paciencia porque el proceso, aun con cita previa, sigue siendo un suplicio.
Sara G. Prieto
Al menos así lo aseguran los sufridos ciudadanos que han tenido que renovar el DNI para hacerse con el nuevo documento electrónico, muy moderno y con una serie de ventajas que la mayor parte desconoce, y cuya renovación se convierte en toda una odisea.
Si el quebradero de cabeza llegaba antes a la hora de esperar las interminables colas. Ahora las complicaciones llegan antes y es que el número de teléfono para pedir la cita previa comunica sin descanso y más de uno no acaba de creerse que haya un operador al otro lado de la línea dispuesto a concretar una hora para renovar el DNI. El teléfono para pedir cita previa está disponible de nueve a ocho de la tarde, de lunes a jueves, y de nueve a dos y media de la tarde los viernes. Varios letreros colgados a la puerta de la Policía indican que sólo llamando al 923 127 800 se puede pedir cita previa, de lo contrario ya puede dar media vuelta porque no podrá llevar a cabo la renovación.
A la puerta de la Policía un goteo de gente sale con su nuevo DNI bien a resguardo no vaya a ser que después de la espera se queden sin el ansiado documento. Opiniones para todos los gustos, pero predomina el enfado y pocos han tenido la suerte de llamar para pedir cita y que les cogiesen el teléfono en el momento.
«Me pasé dos meses para conseguir cita, los teléfonos no hacían más que comunicar, dicen que no hay líneas suficientes pero eso no nos incumbe sino que deberían poner solución», asegura María del Carmen Sánchez. Su marido que le ha acompañado a por el documento da más detalles y asegura que después de llamar no sabe ni cuántas veces en junio, finalmente desistió y volvió a intentarlo en agosto. Cuando descolgaron al otro lado llegó a pensar que había marcado mal el número pero le dieron cita y un mes más tarde recogió su DNI. «Eso sí me dijeron a las once y media y no he tenido que esperar nada, si no fuese por el problema de la cita previa esta nueva forma de renovar el DNI estaría mejor que como se hacía antes», reconoce María del Carmen.
La que no parece tan contenta es Mari Angeles Pasana, con cita previa o sin ella no acaba de entender cómo no le dan solución a la renovación del DNI después de que se lo hayan robado. «Me robaron la cartera y vengo a poner la denuncia y no me dan el número para la renovación sino que tengo que llamar al dichoso teléfono que no hace más que comunicar», explica con enfado. Esta salmantina respeta el trabajo de la Policía pero cree que deberían darle una solución «porque yo no tengo la culpa de que me hayan robado», señala. No acaba de entender cómo ya no puede uno ni andar tranquilo por la calle y que encima nadie responda a sus demandas. «No es justo, se deberían agilizar los trámites porque si yo ahora me quiero ir de viaje no puedo», propone Ángeles que se vuelve a su casa sin cita para renovar el DNI.
Adiós al documento electrónico
Algo parecido le ha pasado a una joven salmantina que trabaja en una agencia de viajes a la que robaron el DNI y después de dos meses de llamadas consiguió al fin la cita. «Me costó mucho pero es que me dieron la cita para un mes después y hoy no me venía bien porque tenía que trabajar, lo de intentar que me la cambiaran fue otra odisea así que desistí y he tenido que salir disparada del trabajo a por el DNI». En el mismo caso se encuentra Jorge Elvira, «llevo dos meses sin mi documento de identidad y si no te viene bien la cita olvídate de volver a intentarlo», señala. Por ello creen que aunque antes había que esperar colas interminables el proceso resultaba más sencillo.
No opina lo mismo Tamara García que en un visto y no visto ha conseguido su documento, eso sí su padre se sabía el truco, «me dijeron que lo mejor era llamar sobre las dos y me cogieron rápido». La joven pidió cita en agosto, se la dieron en septiembre y en dos minutos ha podido guardar el nuevo documento en su cartera.
Otros no lo han tenido tan fácil es el caso de Juan Mateos, estudiante de Ingeniería informática que lo dejó por imposible y buscó la vía alternativa para hacerse sin falta con el DNI que necesitaba urgentemente. «No había manera, así que me levanté a las siete de la mañana y vine a hacer la cola para coger número y hacer el DNI antiguo, en lugar del electrónico», explica. Después de una cola interminable se quedó sin número, «sólo reparten 30, así que tuve que volver a madrugar y conseguí justo el último número». Un mes más tarde ha recogido al fin su DNI con cara de pocos amigos. «Me parece un desastre, si no llego hacer eso me quedo sin mi DNI y el electrónico tendrá que esperar aunque ni siquiera sé que ventajas tiene», explica con resignación.