CULTURA
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Última actualización 24/09/2007@00:00:00 GMT+1
La iglesia de San Miguel Arcángel de San Esteban de Gormaz, en Soria, es un buen ejemplo de una de las grandes aportaciones del románico de las Extremaduras castellanas al románico europeo, y presume de conservar una de las apenas ciento veinte galerías porticadas que se levantaron entre los siglos XI y XIII.
Ical
Para los promotores del que está llamado a ser Centro de Información y Difusión de las Galerías Porticadas, estas construcciones «constituyen una de las peculiaridades más interesantes del románico hispano, tanto por la propia tipología arquitectónica como por sus connotaciones históricas, sociológicas y litúrgicas».
Normalmente las galerías porticadas están situadas a lo largo del muro sur de las iglesias y en ellas se celebraron diferentes acontecimientos religiosos, políticos, sociales e incluso judiciales.
«Con estas ideas», según detalla Javier Martín, gerente del programa de desarrollo rural Tierras Sorianas del Cid, «trabajamos en desarrollar un proyecto donde, aunque el hilo conductor será el románico porticado, también se dedicará un espacio a explicar la historia de la parroquia de San Miguel como enclave religioso, social, arquitectónico y urbanístico», que podría localizarse en la torre, donde se daría a conocer el proceso constructivo y la función de las parroquias en la ordenación del territorio en esta época. Los promotores de este ambicioso plan no descartan que pueda mantenerse el uso litúrgico del edificio y compatibilizarlo, de forma esporádica, con la actividad cultural y turística.
Considera el historiador José Manuel Rodríguez Montañés que, aunque no se puede asegurar que estas sólidas construcciones tenían desde sus inicios un fin social, «resulta tentador suponer que los más poderos concejos de Castilla meridional están detrás como inspiradores».
Existen razones para avalar esta idea, porque, si bien los documentos conciliares prohibían las reuniones sociales en las iglesias, existen testimonios escritos como el que deja constancia de que «el concejo y el cabildo de los clérigos de la villa de Maderuelo se reunían ante la iglesia de Santa María».
Además de las reuniones municipales, la justicia ejercía su función en los pórticos. También estas galerías porticadas tuvieron otras utilidades como las de carácter funerario, al ser elegido como lugar de enterramiento de los nobles de la localidad donde se asentaba la iglesia; y como escenario litúrgico, ya que en estos atrios se encendía el cirio pascual, y se celebran diversas ceremonias relacionadas con el bautismo.
Aunque sin duda, estas marquesinas románicas en la vida cotidiana siempre han cumplido servicios tan habituales como la de albergar cualquier reunión o proteger a los lugareños de las inclemencias meteorológicas.